UN DOCUMENTO MUY IMPORTANTE: El Gran Encubrimiento OVNI Soviético

Comentarios sobre “El Gran Encubrimiento OVNI soviético” por James Oberg

Aunque la primera vez que este documento se publicó fue en 1982 por la MUFON, posteriormente reproducido por Richard Hall, sin embargo, personalmente tomé contacto con él recientemente.

Lo he encontrado tan revelador que no dudé en tomar contacto con el señor Oberg y solicitarle su permiso para traducirlo al español, permiso que me fue gentilmente concedido.

Por lo tanto, y por primera vez, los investigadores y estudiosos de los OVNI podrán tener acceso a este muy importante trabajo del Sr. Oberg.

Muy francamente, creo que primero de todo, este es un claro ejemplo de lo que es un estudio de los OVNIs y cuán util es saber la verdad.

En segundo lugar, el Sr. Oberg representa la actitud racional, el enfoque científico que uno tiene que tener para considerar los Fenómenos Aéreos Inusuales.

Esta ponencia científica del Sr. Oberg muestra muchas cosas importantes a las cuales me voy a referir sucintamente:

1) Como lo he sostenido en “OVNIs: La AgendaSecreta” y más recientemente en mi último libro “InSearch of Real UFOs” lo que fue inicialmente hecho por la inteligencia militar de Estados Unidos en las décadas de los años 40 y 50, fue tomado por otros países posteriormente (p.ej. Francia, 1954, URSS, 1967 y después, y actualmente China). A saber, que la idea de los OVNIs como naves espaciales extra-terrestres ha sido usada para encubrir ensayos, experimentos y operaciones de aviones, globos, misiles, cohetes y lanzamientos de satélites militares.

2) Al revelar cierta información y manipular otra, los hechos reales que dieron lugar a las denuncias de OVNI por el público en general, pilotos y aún astrónomos (!) están suficientemente distorsionados o escondidos de modo que desde fuentes oficiales y mucho más a partir de investigadores y organizaciones privadas, todo el tema OVNI está plagado de datos inservibles que sin embargo aparecen como partes de catálogos y estadísticas que verdaderamente no significan nada, y cuyo valor es cero.

3) Esta es la verdadera confusión en la cual por décadas ha estado inmerso el tema OVNI, con la condescendiente aprobación de autoridades que dejan que el espectáculo continúe; la deseosa participación de entusiastas de los OVNI, y el dar conferencias, escribir libros y producir pseudo-documentales, todos para sostener fantásticas historias que cuando son bien estudiadas se derrumban por sí mismas.

4) En el caso particular estudiado aquí por James Oberg, se muestra la complicidad de las autoridades soviéticas para permitir que la gente piense que está viendo naves espaciales alienígenas como una forma de ocultar los experimentos prohibidos con satélites militares capaces de poner en órbita bombas H. Cómo dejaron que siguiera adelante el informe Gindilis, cómo permitieron que Felix Zigel informara fantásticas historias en la revista “Vida Soviética” así como cuánto llegaron a alarmarse cuando se dieron cuenta de que ciertos datos publicados –aunque bajo el paraguas de los OVNIs-- podían llevar a sospechar de que realmente podía tratarse de lanzamientos y experimentos espaciales. Algo como la alarma que hizo sonar el Panel Robertson, en Estados Unidos.

5) La otra cosa a destacar y subrayar es --como Oberg lo señala muy bien-- la ingenuidad con la cual el renombrado Dr. J. Allen Hynek así como el prestigioso Dr. Richard Hainers (entonces en la NASA, y luego como director de NARCAP) tomaron todos los casos soviéticos y el Informe Gindilis, así como lo que hizo el Mayor (Retirado) del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos, Donald E. Keyhoe, el Dr. James McDonald, y William Moore.

6) Cuando aquí en Occidente ponemos nuestra confianza en alguno de estos hombres y aceptamos como verdad lo que ellos presentan como casos de “verdaderos OVNI”, mejor sería que estuviéramos conscientes de que ellos generalmente no operan bajo estrictas bases científicas, aunque algunos de ellos sean científicos. Por el contrario, lo que hacen es usar fácilmente la información sin someterla a un análisis riguroso –como lo hizo Oberg-- la reproducen y malgastan mucho elogio a la información, así como a argumentar con palabras muy persuasivas como para convencernos de la calidad misma de la información, y de la realidad de algo “fuera de este mundo”.

7) Algunos de los lanzamientos polares hechos desde Plesetsk envió cohetes sobre Argentina, Chile y Uruguay. En una ocasión la quema de una etapa de un cohete fue vista por gente desde Uruguay, y también por un piloto de Aerolíenas Argentinas que estaba volando en ese momento, y que interpretó la expansión de gases como un gigante OVNI que se le aproximaba. El caso fue comercialmente explotado en Argentina por cierto auto-proclamado “ovnílogo”, y repetido por otros sin ningún interés o iniciativa por analizar los datos. En Uruguay, el CIOVI pudo resolver esa denuncia de OVNI como correspondiente a un lanzamiento soviético.

8) Como ya se ha dicho, está estadísticamente demostrado y era el criterio del Dr. J. Allen Hynek en su experiencia investigando denuncias de OVNI en Estados Unidos, los pilotos NO son los mejores testigos, y en muchos casos son los peores. El caso del lanzamiento del satélite Cosmos-194 el 3 de Diciembre de 1967, y la denuncia de “OVNI” del piloto de un IL-18 (Ilyushin-18) es un ejemplo elocuente de cuán malo puede ser un piloto como testigo. Pero también es interesante verificar cómo el caso fue presentado por Keyhoe y por Moore par hacer creer a la gente en lo extraordinario viniendo del espacio exterior.

9) En definitiva, este magnífico estudio hecho por James Oberg apunta a los temas que están en el verdadero núcleo de la Ovnilogía tal cual se ha desarrollado por décadas. Es hora de dar vuelta la página hay comenzar una nueva Ovnilogía que honestamente aplique el método y los criterios científicos, y que en lugar de coleccionar declaraciones de testigos, confronte directamente el fenómeno con apropiados instrumentos para detectar, rastrear, grabar, registrar y medir el fenómeno. Una Ovnilogía que no recoge y acomoda la información a fin de sostener un particular punto de vista o hipótesis, sino que simplemente busca la verdad, cualquiera pueda ser.




Nota: la traducción del documento al español fue debidamente autorizada por James Oberg y estuvo a cargo de Milton W. Hourcade

1 comments:

gabriela trujillo velez said...

militares como robert dean hablan de ovnis creados en usa con tecnología et de ovnis estrellados a los que aplicaron ingeniería inversa ¿al fin quien dice la verdad o continuamos en lo mismo meter basura para encubrir?