LOS EXTRATERRESTRES


LOS EXTRATERRESTRES

Una recopilación de recientes documentos referidos a este tema, que va desde una importante declaración de la Casa Blanca de Estados Unidos (la posición oficial del gobierno desde su más alta tribuna), a una serie de recientísimos trabajos científicos que se plantean el tema.

Este es el manejo no mítico, fantasioso o entusiasta del tema, sino el tratamiento aplacado, racional, serio y científico que merece el mismo para hacerlo respetable y digno de consideración.

Documento No. 1 – Versión periodística de la declaración de la Casa Blanca, según la BBC

Es oficial: el Gobierno USA no ha establecido contacto con ET

Al final la Casa Blanca ha tenido que dar un paso al frente y realizar una declaración oficial.

Tras un par de peticiones avalada por más de 42.000 firmas de ciudadanos que pedían a su Gobierno una respuesta sobre los rumores que duran ya más de medio siglo sobre contactos con civilizaciones extraterrestres el Gobierno de los Estados Unidos de América ha declarado oficialmente que no ha habido contacto con nadie que no haya nacido en este planeta… pero lo están intentando.

Millones de conspiranóicos han exclamado al unísono “claaaaro”.

Phil Larson es el portavoz de la Casa Blanca para Políticas de Ciencia y Tecnología y en un comunicado oficial ha negado que exista por parte del Gobierno USA conocimiento de la existencia de vida extraterrestre, y mucho menos contacto con ella.

Literalmente manifiesta que “no hay pruebas de que exista vida fuera de nuestro planeta o de que una inteligencia extraterrestre haya contactado con algún miembro de nuestra especie, además de que no hay información creíble que sugiera que existen evidencias de ello y que se estén ocultando por parte del Gobierno”.

A continuación Larson ha desgranado las iniciativas que la administración Obama está desarrollando con la intención de explorar la posibilidad de que realmente existan indicios de vida en el Universo: el programa SETI (actualmente recibe financiación privada), el telescopio espacial Kepler (su misión es buscar planetas similares al nuestro) o el laboratorio marciano Curiosity, un vehículo de investigación que la NASA lanzará pronto a nuestro vecino.

Por último concluye que muchos han sido quienes han calculado que son remotas pero existen posibilidades de que entre los incontables millones de mundos que existen en el Universo haya más planetas que hayan sido capaces de albergar vida, pero al mismo tiempo las posibilidades de contactar con ellos serían remotas debido a las enormes distancias.

En cualquier caso “eso sería estadística y especulación, el hecho es que no tenemos evidencias creíbles de presencia extraterrestre en la Tierra“.

"La Tierra será invisible para los extraterrestres dentro de 50 años"

Frank Drake. Astrónomo del Instituto SETI. Lamenta que la crisis económica y el cambio de la tecnología haya frenado los intentos de comunicación con alienígenas, que él inició en 1960

El astrónomo estadounidense Frank Drake apuntó en 1960 un telescopio en el condado de Pocahontas hacia las estrellas Tau Ceti y Épsilon Eridani en busca de señales de radio de otros mundos. Acababa de arrancar una empresa destinada a cambiar la vida de los terrícolas para siempre: la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Durante los años siguientes, el Gobierno de EEUU se volcó con esta batida por el espacio. Pensaban, admite Drake, que los mensajes se detectarían "en unos pocos días". Medio siglo después, no se ha encontrado ni rastro de los alienígenas. Oficialmente seguimos solos en el universo. Y la búsqueda, prácticamente, se ha abandonado. Apenas 40 personas siguen escrutando el cielo en busca de señales, una decena de ellas en el Instituto SETI, que rastrea desde 1984, primero con dinero de la NASA y ahora con donaciones privadas. Una de esas personas que permanecen a la escucha es el propio Drake (Chicago, 1930), autor de una ecuación para calcular el número de civilizaciones detectables en nuestra propia galaxia, la Vía Láctea. Según sus cuentas, hay 10.000 sociedades avanzadas emitiendo señales de radio en nuestro vecindario espacial. El astrónomo, que pasó recientemente por Madrid para recoger un premio de la Sociedad Geográfica Española, reconoce que sólo ahora se da cuenta de que morirá sin detectar una señal de inteligencia extraterrestre. Pero la señal, asegura, llegará.

Cuando usted empezó a buscar inteligencia extraterrestre, tenía 30 años. Ahora tiene 80. Medio siglo sin frutos.

"Hay unas 40 personas en todo el mundo buscando vida extraterrestre"

Sí, pero sigo pensando que buscar inteligencia extraterrestre es una de las iniciativas más importantes que podemos acometer, aun sabiendo que la búsqueda será, probablemente, muy larga. En 1960 pensábamos que sería fácil, que tardaríamos unos pocos días. Pensábamos que había señales viniendo de cada estrella del cielo. Ahora vemos que son extremadamente poco comunes. También sigo pensando que hay vida inteligente extraterrestre. Todos los recientes descubrimientos de sistemas planetarios respaldan la idea de que hay un montón de vida en el universo. La búsqueda debe llevarse a cabo, porque cambiará las cosas a mejor para nosotros. Pero para eso hacen falta más personas y más dinero.

¿Usted verá las señales?

Yo ya no, tengo 80 años. Antes decía que en diez o vente años captaríamos las señales, pero eso era cuando teníamos más recursos. El dinero ha disminuido en los últimos años con la crisis económica mundial.

"Hemos perdido el 90% de los fondos que teníamos hace diez años"

¿Encontrar inteligencia extraterrestre es también cuestión de dinero?

Es cuestión de tiempo, pero buscar cuesta dinero: para mejorar la tecnología y para pagar a las personas que buscan. En el Instituto SETI trabajan 120 personas. Sólo diez buscan señales de vida inteligente extraterrestre. Los demás investigan otros asuntos, como el origen de la vida en la Tierra. En todo el mundo hay unas 40 personas buscando vida extraterrestre. Eso no es nada, ese es el problema. Debería haber miles.

¿En qué porcentaje han bajado sus fondos?

"Los alienígenas podrían enviarnos instrucciones de fusión nuclear"

Hace diez años, un proyecto internacional contaba con cinco millones de dólares al año. Hoy es medio millón. Hemos perdido el 90% de los fondos.

¿A veces piensa que ha desperdiciado toda su vida?

En absoluto. Hay elementos para pensar que hay vida extraterrestre inteligente y se puede buscar. Animo a la gente a que siga buscando. Si no se apunta más gente, en unos años no habrá nadie.

¿Cuándo detectaremos la señal?

Hoy podríamos encontrar una señal de vida inteligente extraterrestre. Siempre hay una oportunidad, aunque pequeña. Yo calculo que tardaremos entre 40 y 100 años, pero dependerá de cuántos recursos dediquemos.

¿Estamos preparados para el contacto con una civilización extraterrestre?

"A los extraterrestres se les va a acabar el fútbol gratis"

Creo que sí. Yo estoy listo.

Imagine que se acerca a un grupo de personas rezando en una iglesia y les dice: hay vida extraterrestre inteligente, no estamos solos, Dios no existe

Sí, tiene grandes implicaciones para la religión. Las personas con una cierta cultura son las únicas que están preparadas. En países del Tercer Mundo, en África, no están preparados, porque no tienen un buen sistema educativo.

"Es posible que recibamos señales de una civilización extinta"

¿Cómo se imagina el contacto?

El escenario más probable es que detectaremos la existencia de una señal de radio, aunque podría ser una señal óptica. No creo que venga una nave espacial a la Tierra, desde luego. La señal será evidentemente de origen inteligente. Y muy probablemente no tendremos la capacidad técnica para captar la información codificada en la señal. Tendrá datos sobre su civilización, sus criaturas, su estilo de vida, su tecnología, pero no podremos entenderlos. Será muy frustrante. Necesitamos un telescopio más grande para poder captar las señales extraterrestres, pero es demasiado caro. Necesitaríamos uno de un kilómetro de diámetro, quizá de diez kilómetros. Estamos construyendo el Allen Telescope Array en California: muchos telescopios pequeños que equivalen a uno de cien metros de diámetro. Probablemente no es suficiente, pero podremos ampliarlo en el futuro.

¿Sigue pensando que a largo plazo el objetivo es construir un telescopio en la cara oculta de la Luna?

Recibimos miles de señales de radio al día y hay que chequear cada una con cuidado para no tirar la buena a la basura. Sería terrible. Pero hay muchísimas señales de origen humano que nos confunden. Hay un lugar en el Sistema Solar en cuyo cielo nunca se ve la Tierra, que nunca recibe señales de radio de la Tierra: la cara oculta de la Luna. Si construimos un telescopio allí, no tendremos que lidiar con este problema. La otra razón para ir a la Luna es que, una vez que estás allí, construir un telescopio es mucho más barato, porque hay menos gravedad y no hay viento. Se pueden construir con materiales muy ligeros y seguir siendo buenos y precisos.

La revista Nature' afirmaba en 2006 que no es obvio que todas las civilizaciones que puedan existir ahí fuera sean benévolas. Quizá el contacto sea arriesgado. Los conquistadores españoles contactaron con los americanos y murieron unos cuantos.

Sí, sobre todo murieron por las enfermedades. Pero, bueno, los españoles se llevaron un montón de oro [risas]. La situación fuera de la Tierra es muy diferente. La distancia entre nosotros y otras civilizaciones es muy grande. La estrella más cercana, Alfa Centauri, está a cuatro años luz. La distancia más probable a otras civilizaciones es de cientos de años luz. Tardaríamos 100.000 años en llegar a Alfa Centauri y un millón de años en alcanzar las estrellas con posibles civilizaciones. Atacar a otra civilización para coger su oro o comértelos requiere demasiado tiempo y es demasiado caro. Además, los visitantes no podrían llevarse más de una tonelada de cosas de la Tierra y tendrían que esperar un millón de años para llevarlas a casa. Los exploradores españoles sólo tuvieron que esperar unos meses.

Así que el cara a cara con los aliens es imposible

El coste de explorar otras civilizaciones es muy caro. Yo creo que las civilizaciones interactúan por motivos beneficiosos. Transfieren información para duplicar cosas útiles, como una central para producir electricidad a través de la fusión nuclear, como ocurre en el Sol. Los extraterrestres posiblemente solucionaron ese problema hace millones de años. Pueden enviarnos el diseño a la velocidad de la luz. Nos llegaría en unos años.

Pero enviar la pregunta y obtener la respuesta, tardaría siglos.

Sí, así es. Lo que queremos no es ir a otros mundos, sino establecer un canal de comunicación para que nos podamos enviar instrucciones de diseño para construir cosas útiles. No hay que temer a los extraterrestres, no nos van a atacar.

El SETI ha lanzado un proyecto en el que se pregunta a gente de todo el mundo: "Si descubrimos vida inteligente más allá de la Tierra, ¿deberíamos responder? Si es que sí, ¿qué deberíamos decir?". ¿Usted qué opina?

Depende de lo que descubramos. A partir de una sola señal no podemos saber nada de ellos. Al principio no tendrá sentido responder. Lo que deberíamos hacer es aprender sobre ellos y pensar una buena respuesta. Antes del descubrimiento, no se puede saber qué responder.

Pero usted ya envió un mensaje de radio con información sobre el ser humano en 1974, el famoso mensaje de Arecibo, sin saber nada. Y antes diseñó una placa con figuras humanas para incorporarla a las sondas Pioneer'.

Ya, ya lo sé [risas].

¿Fue buena idea enviar estos mensajes?

Quizá fue prematuro. Incluimos los dibujos porque los extraterrestres querrán saber cómo somos físicamente y biológicamente.

Su colega del SETI Seth Shostak cree que si estuviera delante de un ser extraterrestre, le preguntaría: ¿Tenéis religión?

Yo preguntaría si han descubierto cómo vivir para siempre, cómo ser inmortales.

Sería un problema.

Sí, todos querríamos ser inmortales. La Tierra sería muy aburrida, hablando con la misma gente todo el tiempo, todos viejos, todos habríamos visitado todos los países. Y habría que limitar el crecimiento de la población. No podríamos tener hijos. Sólo permitiríamos el nacimiento de niños para reemplazar a los viejos que van muriendo en accidentes. Todo el mundo tendría tanto miedo a morir que la velocidad permitida en carretera sería tres kilómetros por hora. El mundo sería aburridísimo.

¿Quién tiene que hablar en nombre de la Tierra?

Hay que establecer un gran comité de expertos, probablemente a través de Naciones Unidas. Ya hay un grupo en la ONU para establecer qué actividades son aceptables ahí fuera, pero no es el adecuado para esto. Habría que crear otro comité para elaborar un mensaje lleno de significado para enviar a los extraterrestres.

¿Sería un mensaje matemático?

Más bien serían imágenes, quizás hologramas. Así tendrían un objeto en tres dimensiones, con movimiento y audio. Podría ser una película en tres dimensiones.

Entonces habría que enviarles también un proyector 3D.

Las instrucciones para construir uno. Las imágenes en 3D solucionarían el problema del lenguaje.

Con todo el conocimiento de los últimos años, ¿cuántas civilizaciones detectables cree que hay ahora en nuestra galaxia?

Unas 10.000, aunque no podemos hacer una predicción correcta, porque tenemos demasiadas lagunas de conocimiento.

Es el mismo cálculo que ha hecho siempre. No ha cambiado, pese a que se han descubierto muchos planetas extrasolares.

Sí, esto incrementa el número posible de localizaciones. Pero el factor importante es durante cuánto tiempo se comunica una civilización. En nuestro planeta vemos lo que puede ocurrir en otros. Cuando las civilizaciones perfeccionan su tecnología, desaparecen de la vista, se hacen invisibles. Detectar una civilización es detectar la energía que malgastan. En nuestro caso, Madrid, por ejemplo, tiene una gran torre de televisión. Todas las ciudades soviéticas tenían una emitiendo señales potentísimas. Ahora tenemos el cable y la televisión por satélite. Apagamos las viejas torres de televisión y nos hacemos invisibles. A los extraterrestres se les va a acabar el fútbol gratis [risas].

¿La Tierra se está haciendo invisible?

En medio siglo seremos invisibles. Y empezamos a ser visibles en 1950. Si sólo somos visibles durante un siglo, el número de civilizaciones detectables será mucho menor de lo estimado. Eso es lo preocupante.

¿Podría ocurrir que nos llegara una señal de una civilización ya extinta?

Sí, extinta o que ya sea invisible y no nos lleguen más señales.

Fuente: http://www.publico.es/ciencias/369354/la-tierra-sera-invisible-para-los-extraterrestres-dentro-de-50-años

Leopoldo Zambrano Enríquez
Informe U. F. O.
Monterrey, Nuevo León. México


Aparatos no terrestres dificiles de detectar

Redactado por escritores de Noticias de la Universidad Estatal de Pennsylvania University Park, Noviembre 8 de 2011.

Dos sondas Pionero abandonaron nuestro sistema solar llevando placas sobre la humanidad, y dos sondas Viajero pronto se les unirán para recoger información acerca de lugares lejos de nuestra galaxia. Podemos y enviaremos más sondas autónomas hacia el espacio exterior, pero ¿por qué nunca hemos encontrado evidencia de que otras civilizaciones estén haciendo lo mismo?

Un par de investigadores de post-grado de la Universidad Estatal de Pennsylvania, encarando el problema matemáticamente, muestran que no hemos buscado en suficientes lugares como para asegurarnos de que no existen artefactos extraterrestres en nuestro sistema solar.

“La vastedad del espacio, combinada con nuestras limitadas busquedas hasta ahora, implican que cualquier sonda exploratoria no pilotada de origen extraterrestre posiblemente pasaría desapercibida”, informa Jacob Haqq-Misra, del Instituto de Ética Rock, y Ravi Kumar Kopparapu, del Instituto de la Tierra y Sistemas Medioambientales, en un trabajo científico aceptado por Acta Astronautica y puesto en línea en ArXiv.

Hasta ahora, no hemos encontrado ningún artefacto no terrestre en nuestro sistema solar. La paradoja de Fermi, originalmente formulada por Enrico Fermi, pregunta, si la vida inteligente es común, ¿por qué no se ha observado ninguna civilización tecnológica?

Las respuestas a esta pregunta pueden incluir que la vida es rara, que las culturas inteligentes inevitablemente se autodestruyen, que seres inteligentes aún no han llegado aquí, o que están aquí pero no se han revelado.

Aún sin un real contacto, como nosotros, otras civilizaciones podrían estar enviando sondas no pilotadas para calladamente mirar a hurtadillas a nuestra civilización.

Esas sondas, como las nuestras, serían pequeñas y podrían estar escondidas en una variedad de lugares. En el cinturón de asteroides probablemente pasarían desapercibidas, especialmente si esos objetos no terrestres tienen sólo de uno a 10 metros de tamaño, pesando poco menos de una tonelada.

“Artefactos extraterrestres pueden existir en nuestro sistema solar sin nuestro conocimiento simplemente porque no hemos aún buscado lo suficiente”, dijeron Haqq-Misra y Kopparapu. “Pocos si acaso algún intento sería capaz de detectar una sonda de 1 a 10 metros”.

Haqq-Misra y Kopparapu usan un método de probabilidades para determinar si hemos buscado con suficiente detenimiento en cualquier lugar del sistema solar para definitivamente decir que no hay objetos no terrestres allí. El análisis está basado en contestar la pregunta: ¿Cuán seguros podemos estar de que ya deberíamos haber encontrado objetos no terrestres ocultos en el sistema solar?

Ellos ven al sistema solar como un volumen fijo e imaginan los porcentajes de ese volumen que se necesitarían para buscar extensamente usando una capacidad de descubrimiento suficientemente pequeña como para detectar esas sondas, suponiendo que las sondas no estén deliberadamente camufladas

Los investigadores destacan que la mayoría de las búsquedas hasta ahora no han sido lo suficientemente refinadas como para localizar tales pequeñas sondas o descartarlas totalmente en cualquier lugar.

Luego de tomar en cuenta una variedad de potenciales sesgos, tales como “el universo está lleno de vida” o “la vida es rara”, el equipo desarrolló una ecuación que se puede aplicar a una porción del volumen del sistema solar y determinar si se ha hecho suficiente búsqueda para asegurar de que podemos decir que no hay objetos no terrestres dentro de ese volumen.

Los investigadores hallaron que, a esta altura, es difícil decir que no hay objetos no terrestres en nuestro sistema solar.

“La superficie de la Tierra es uno de los pocos lugares del sistema solar que ha sido casi completamente examinado a una resolución espacial de menos de 1 metro.” Dicen Haqq-Misra y Kopparapu.

Pero aunque los seres humanos se han esparcido por todas las superficies sólidas de la Tierra, aún hay cuevas, selvas y desiertos así como el lecho del océano y áreas por debajo de la superficie que no han sido exploradas. Aún con esto, la Tierra tiene alta confianza de que no existen artefactos no terrestres.

La luna y Marte han sido explorados hasta cierto punto. Un actual proyecto de trazar un mapa, el Orbitador de Reconocimiento Lunar, está observando la luna a una resolución de aproximadamente 50 centímetros, de modo que eventualmente podríamos determinar si no hay objetos no terrestres en la luna. Los investigadores advierten que los mapas de superficie pueden no ser suficientes para distinguir entre una sonda espacial y una roca.

La superficie de Marte aún está mayormente inexplorada y la confianza de los investigadores en la probabilidad de artefactos no terrestres es baja. De manera similar, ubicaciones como los puntos de Lagrange entre la Tierra y la luna, el cinturón de asteroides, el cinturón de Kuiper pueden también albergar sistemas de sondas extra-solares, pero la vasta mayoría del volumen del sistema solar no está investigada.

“Las exploraciones del sistema solar realizadas hasta ahora son suficientemente incompletas de modo que no podemos descartar la posibilidad de que artefactos no terrestres estén presentes y puedan estar observándonos”, dijeron Haqq-Misra y Kopparapu. Ellos añaden que “la integridad de nuestra búsqueda por objetos no terrestres crecerá inevitablemente al continuar explorando la luna, Marte y otras regiones cercanas del espacio.”

Traducción especial de Milton W. Hourcade

¿Deberíamos buscar las huellas de los alienígenas aquí en la Tierra?

Científicos dicen que buscar a E.T.s en nuestro propio planeta podría complementar la cacería en el espacio

Un artículo de Jeremy Hsu

Cualquier vida extraterrestre inteligente que exista probablemente no se anunciará haciendo estallar la Casa Blanca, o ganando los corazones de los niños como un amoroso alienígena con un dedo luminoso. Muchos científicos simplemente esperan encontrar evidencia de ellos rastreando los cielos por una señal de radio de una civilización alienígena en una estrella distante. Pero tales esfuerzos también arriesgan pasar por alto claves de pasada actividad alienígena aquí en la Tierra.

Si los alienígenas efectivamente dejaron su marca en la Tierra, por si acaso, podríamos buscar las posibles “huellas” de tecnología extraterrestre y aun analizar el ADN de organismos terrestres para detectar señales de mensajes inteligentes o chapucería. Tal búsqueda forense al estilo CSI (una serial de TV- nota del traductor) podría complementar, más bien que remplazar, la búsqueda hacia el exterior de inteligencia extraterrestre, dijo Paul Davies, un físico y cosmólogo de la Universidad Estatal de Arizona en Tempe.

“Mis propuestas tienden a repartir la carga que ahora lleva una pequeña banda de heroicos radioastrónomos, a la comunidad científica total,” dijo Davies. “Proyectos como el SETI genómico son un intento por complementar el SETI radial, no socavarlo.”

Davies quiere que los científicos amplíen su pensamiento acerca de cómo extraterrestres podrían haber dejado su marca. Habiendo trabajado con SETI por décadas, él ha escrito sobre sus ideas en un libro “The Eerie Silence” - El Inquietante Silencio- (Houghton Mifflin Harcourt, 2010) y artículos tales como uno aparecido en la edición en línea de Agosto del periódico Acta Astronautica.

Pero Davies no piensa que tal vida inteligente extraterrestre debe necesariamente existir. Y sus muchos años de apoyar a SETI no le han detenido de describir la búsqueda como una aguja en un pajar, como “una búsqueda sin ninguna clave de si finalmente hay una aguja allí, o cuán grande puede ser el pajar”.

Postes indicadores extraterrestres

Para su crédito, los astrónomos de SETI no han ignorado las posibilidades más allá de que los extraterrestres deliberadamente enviaran un mensaje directo a la Tierra. Las sugerencias en los últimos 50 años incluyen tráfico radial extraterrestre que ha pasado cerca, o una poderosa baliza óptica que barre la galaxia de la Vía Láctea como un faro.

Una civilización extraterrestre muy avanzada puede haber construido enormes proyectos de astro ingeniería llamados esferas Dyson para directamente aprovechar la energía de las estrellas. Al poner un escudo de material en torno a una estrella huésped, los extraterrestres no sólo aprovecharían mucho del calor de la estrella, sino que también crearían una exclusiva rúbrica infrarroja que los astrónomos en la Tierra podrían detectar.

Así como la Tierra envía exploradores robóticos, una civilización alienígena podría haber dejado sondas durmientes en lugares estratégicos tales como en el cinturón de asteroides. Astrónomos terrestres podrían tratar de buscar tales sondas o aún lanzando radiomensaje de “hola” a lugares sospechados, en un intento por “despertar” las sondas.

Dejado atrás

También existe la posibilidad de que visitas pasadas a la Tierra, de extraterrestres inteligentes, hayan dejado señales mucho más cerca de casa. Pero la probabilidad y la extensión de la edad del universo sugieren que una tal visita extraterrestre habría ocurrido antes que los seres humanos siquiera emergieran sobre la Tierra, dijo Davies.

Eso significa que cualquier traza de una visita extraterrestre tendría que haber sobrevivido por cientos de millones o miles de millones de años, para que los seres humanos aún las encuentren hoy.

“Si hay otra forma de vida en la Tierra, la podríamos encontrar dentro de 20 años, si nos tomamos el trabajo de buscarla,” dijo Davis a la Revista de Astrobiología. “Por supuesto, puede que no esté allí, pero buscar en nuestro propio planeta es mucho más fácil que buscar en otro.”

Depósitos de desechos radioactivos no humanos consistentes de plutonio, apuntarían a orígenes artificiales, porque los depósitos naturales habrían decaído hace mucho, dijo Davies. Cicatrices de trabajo minero o de canteras pueden permanecer enterradas debajo de la Tierra o en su luna.

Mensajes extraterrestres “en una botella” o artefactos similares a los monolitos de “2001: Odisea del Espacio” parecen menos propicios para que sobrevivan por cientos de millones de años en la Tierra debido a las fuerzas geológicas y meteorológicas.

Vida en sombra

Quizás la más fascinante posibilidad es si los extraterrestres usaron bioingeniería para dejar trazas no intencionales o intencionales o mensajes en el ADN de la vida en la Tierra. La naturaleza de formas de vida que se auto-perpetúan, puede ayudar a la supervivencia de cualquiera de tales mensajes incrustados.

Ciudadanos científicos y estudiantes universitarios podrían arrimar el hombro para llevar adelante versiones genómicas de programas SETI para encontrar alguna de tales trazas, dijo Davies. Programas de software sobre información de actividad minera podrían hacer buen parte del trabajo pesado como simplemente una pequeña parte del habitual análisis genómico llevado a cabo en la búsqueda de cada día.

Bioingeniería extraterrestre podría también haber creado una “biósfera en la sombra” construida en base a bioquímica separada de la de las formas de vida de la Tierra. Ejemplos serían formas de vida que no usen ADN o proteínas, o incorporan diferentes elementos en su bioquímica que todas las otras formas de vida conocidas en la Tierra. Los científicos ya han comenzado importantes iniciativas para encontrar biósferas en la sombra, pero de orígenes naturales más bien que artificiales.

Si los científicos encuentran “extraños” organismos en la sombra que surgieron separadamente de las formas de vida de la Tierra que conocemos, eso no sugerirá necesariamente que esté involucrada inteligencia extraterrestre. Pero tal hallazgo puede dar mayor credibilidad a la idea de que la vida ha tenido una buena posibilidad de surgir cuando se han dado las circunstancias adecuadas, más bien que ser un accidente anormal de una sola vez, dijo Davies. Y eso podría hacer que todos se sintieran un poco menos solos.

Esta historia fue provista por Astrobiology Magazine, una publicación en la web auspiciada por el programa de astrobiología de la NASA.

Traducción especial de Milton W. Hourcade

Luces de la ciudad pueden ayudar en la búsqueda de vida extraterrestre

By Randolph Jonsson -

20:37 November 7, 2011

Es difícil mirar al cielo nocturno y no maravillarse si existiera allí fuera vida inteligente. Sin duda, las posibilidades son muchas a favor de que haya allí incontables civilizaciones desparramadas a través de los cielos, pero el desafío sigue siendo en probarlo. Recientemente, dos científicos dieron con la novedosa idea pero de sentido de común, de buscar por luces de la ciudad sobe la parte oscura de mundos distantes –una tarea que la avanzada próxima generación de telescopios basados en el espacio podrá muy posiblemente llevar a cabo en un futuro no demasiado distante.

Todos hemos visto las hermosas imágenes del tapiz de las luces nocturnas de la Tierra e, indudablemente, la ciencia ficción abunda con la imagen de planetas desarrollados brillando en la noche. Aún, el astrofísico de Harvard Abraham Loeb y el astrónomo de Princeton Edwin Turnes no habían considerado las posibilidades que las ciudades extraterrestres iluminadas pueden ofrecer, hasta que participaron en una reunión con sus colegas del Medio Oriente.

“Tanto Ed y yo participamos de una conferencia en Abu Dhabi acerca de nuevas formas de detectar vida, y tuvimos una visita guiada al cercano emirato de Dubai que se jactaba de que estaba tan brillantemente iluminado que se podría ver fácilmente desde el espacio –eso fue lo que nos dio la idea.” Declaró Loeb a Astrobiology Magazine.

Para poner a prueba su concepto, Loeb y Turner hicieron cálculos basados en un planeta no existente en el Cinturón de Kuiper, una región en el espacio que contiene miles de millones de cometas y se extiende aproximadamente unas 30 a 50 unidades astronómicas (AU). Una Unidad Astronómica es la distancia de la Tierra al sol, casi 143 millones de kilómetros.

Ellos descubrieron que con los existentes telescopios una ciudad de aproximadamente el tamaño de Tokio, unos 50 kilómetros de ancho, sería fácilmente discernible en un objeto en el Cinturón de Kuiper a unas 50 Unidades Astronómicas. Con los resultados que ha brindado el poderoso telescopio Hubble en órbita, la misma ciudad podría ser visible hasta una distancia de 1000 Unidades Astronómicas, fuera de la Nube de Oort (otra zona poblada por cometas) mucho más allá de nuestro sistema solar.

“La estrella más cercana está 100 veces más lejos que eso”, dijo Loeb, señalando que el lado de día de un planeta es aproximadamente 600 mil veces más brillantes que el lado de la noche. “Para ver las luces nocturnas de una ciudad tan brillantes como las de la Tierra en un planeta en la zona habitable de la estrella más cercana, se necesitaría un telescopio con una capacidad óptica por lo menos 100 veces más ancho que el diámetro del Telescopio Espacial Hubble”.

La luz artificial que usamos en la Tierra cae en dos categorías: térmica (de lámparas incandescentes, por ejemplo) y cuántica (de luces fluorescentes y DELs ) [Diodos Emisores de Luz – nota del traductor]. Ambas formas tienen un espectro de color que es fácilmente distinguible respecto de la luz del sol y podrían indicar la presencia de algo diferente a la iluminación natural.

Es casi irónico notar que el enfoque propuesto por Loeb y Turner para detectar extraterrestres usa lo que es esencialmente la polución luminosa, el mismo fenómeno que hace que la astronomía con base terrestre no se pueda llevar a cabo en buena parte de la Tierra hoy. Esperemos que cualquier extraterrestre que haga blanco en nuestras luces ¡resulte del tipo asmistoso!

Traducción especial de Milton W. Hourcade

MIS COMENTARIOS

En primer lugar, me parece que la declaración de la Casa Blanca es honesta.

Baste pensar que habría muchos gobiernos que estarían deseosos de refutarla si pudieran, pero ello no ha sucedido y no va a suceder.

Pero el mayor argumento acerca de la veracidad de la declaración de la Casa Blanca, contra el argumento vacío de quienes sólo se limitan a decir “¡ah, claro, la Casa Blanca siempre va a negar!” está en las diferentes búsquedas honestas, sinceras, que científicos de diferentes instituciones se plantean como formas de averiguar si hay extraterrestres y dónde están, o si acaso estuvieron alguna vez en nuestra Tierra.

Lo primero que surge claro, es que los científicos se plantean seriamente la interrogante: ¿hay extraterrestres? Y si el hecho de que se planteen la pregunta es auspicioso, por otro lado es un contundente NO respecto a que los extraterrestres estén entre nosotros y aparezcan todos los días como creen algunas personas, que filman y/o fotografían cosas que ellas no saben lo qué son y que interpretan como “OVNIs” con la clara connotación de “naves extreterrestres”, lo cual es una grosera desviación de lo que la sigla originalmente significaba y en realidad sigue significando.

Y para contaminar más la cultura con desinformación (deliberamente o sin intención), suben esas fotos o videos a YouTube, o los ponen en línea para que otros los vean y sigan creyendo. Porque no se trata de otra cosa que de eso: personas que quieren creer.

En resumen, la búsqueda continúa, la investigación continúa. Las vías por las cuales estos científicos se plantean la búsqueda de una inteligencia extraterrestre (no solamente de vida, porque las vidas microscópicas no interesan para el caso) son originales, pero pueden no ser las únicas. Algún otro científico, o simplemente persona seriamente interesada en el tema, de pronto puede proponer otras formas de búsqueda.

El astrofísico italiano Massimo Teodorani, a quien acompaño en su propuesta, sugiere específicamente ir con un equipo de instrumentos sincronizados, y registrar los espectros, formas, características, dinámica etc. de ciertos fenómenos luminosos que se reiteran en “lugares calientes” del planeta. Recogido todo ese material, verificar si pueden admitir una explicación natural (como las luces de Hessdalen) o bien pueden ser el producto de una tecnología. Y en ese caso, si esa tecnología es humana, o tiene otro origen.

Y ésta la encuentro una búsqueda realizable, viable, y más concreta que las propuestas de los científicos precedentemente referidos. Esto, sin perjuicio de advertir que la búsqueda planteada por el Dr. Teodorani, que yo secundo, puede terminar fracasando en reunir evidencia con validez científica de que hay manifestaciones de una inteligencia no humana en la Tierra. Pero considero que ¡vale la pena intentarlo!.

Me niego a tirar por la borda casi 55 años de dedicación concienzuda al tema.

Lic. Milton W. Hourcade

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