FALLECIÓ DON PEDRO FERRIZ – Q.E.P.D


Ampliamente conocido en su país –México—Don Pedro Ferriz Santa

Cruz fue periodista y un verdadero pionero en el tema OVNI.

Debido a involucrarse personalmente con los OVNIs, Ferriz perdió la condución de un muy popular e importante programa de televisión.

Su falta: se atrevió a mencionar públicamente su interés personal en los OVNIs.

Años después, las cosas cambiaron lentamente y Ferriz fue reconocido por su trabajo como investigador y hombre curioso, que abordó la filosofía, la religión y otras materias.

Ferriz fue en esencia un abierto cuestionador. Un hombre con una cantidad de interrogantes y un indomeñable deseo de obtener respuestas.

Es muy triste para nosotros tener que informar nuevamente del deceso de otro Ovnílogo.

En realidad hay una generación de Ovnílogos que va dejando esta vida.
Pero ninguno de ellos ha luchado y trabajado en vano. Sus personalidades, sus libros, sus ideas y sus ejemplos permanecerán para siempre como una herencia de uno de los más intrigantes y absorbentes temas de nuestro tiempo.



Porque los OVNIs aún tienen que ser explicados…


Nota:  Los colegas investigadores y miembros del UAPSG-GEFAI el Lic. en Filosofía Martín Fragoso y el Ingeniero Luis Ruiz Noguez (ambos mexicanos) han escrito en sus respectivas publicaciones, sendas notas sobre Ferriz.
Ver:

Por su parte, uno de los más activos miembros del UAPSG-GEFAI en México, Leopoldo Zambrano Enríquez, escribió a nuestro pedido este obituario que reproducimos íntegramente, en mérito a quien fue en vida Don Pedro Ferriz, y a nuestro colega y amigo, que lo redactó.


Ante el sensible fallecimiento del llamado, "Decano De La Ufología", la investigación OVNI en México ha quedado acéfala. Don Pedro Ferriz no fue sólo el primero, el iniciador, el promotor de la investigación OVNI, sino la fuente de inspiración para muchos que alcanzamos a ver sus emisiones televisivas, sus participaciones en noticieros y la charla amena a modo de conferencia. 

Ser investigador del fenómeno OVNI va más allá del periodismo, y Don Pedro fue más allá. Tuvo una concepción del tema muy particular al ligar la física cuántica con el fenómeno y el pensamiento humano, y aunque no estoy de acuerdo con algunas de sus conclusiones o concepción de las cosas, es de admirarse que ante la reticencia social a mirar el fenómeno como algo serio, él siguió su marcha en pos de saber más.

Cuando era niño, tuve la oportunidad de asistir a una de sus conferencia en mi ciudad natal, Monterrey, gracias a que mi padre también lo admiraba. Fue una charla muy amena, pues recuerdo que el auditorio explotaba en carcajadas de vez en cuando, y al terminar la plática, casi todo mundo se arremolinó frente al escenario del Teatro Nova para saludarlo y estrecharle la mano. No recuerdo qué edad tendría, pero fue mucho antes que me involucrara en el tema como hobby, que luego se convirtió en pasión. Mentiría si diera una fecha pero debió ser a finales de los 70's, tal vez 1979.

No puedo decir que Don Pedro influyó en mí para tomar este camino, porque fueron muchos los factores que se conjuntaron para eso, pero si puedo decir que me impresionó que una persona tan culta estuviera interesada en el tema de forma seria y comprometida; por aquel entonces sólo los alucinados se interesaban por los "Platillos Voladores".

Nunca tuve la fortuna de tratarlo, salvo esa ocasión de la que no guardo más recuerdo que haber asistido aquella tarde al Teatro. Sin embargo, por lo medios me enteraba de sus andanzas; por sus libros conocía un poco de su forma de pensar y abordar el tema. Y varios años más tarde, gracias a mi muy querido amigo, César Buenrostro, tuve la oportunidad de saber de primera mano de sus pláticas con los colegas de la Ciudad de México, de su programa de radio que desde entonces seguí por internet, pero nunca tuve la oportunidad de ir la ciudad de México y, menos aún, a Acapulco para por lo menos saludarlo y charlar un buen rato con él.

Gracias a las pláticas de César y a una entrevista que realizamos a Héctor Sampson para Evidencia X, me enteré de una regla de oro que todo ufólogo debería seguir, nunca publicar nada hasta no tener todos los elementos para poder llegar a aseverar algo sobre el tema o sobre un caso en particular. Don Pedro era metódico en ese aspecto y se notaba en sus libros, que de cierta forma, entre otros, sirvieron de guía en mi actuar sobre el tema, además de leer cuanto escrito sobre OVNIs cayera en mis manos. Don Pedro leía mucho, no sólo de OVNIs, sino de cultura general.

Don Pedro fue un ejemplo desperdiciado por toda la miríada de ufólogos mediáticos e improvisados que vinieron después, diluyendo los conocimientos, quedándose sólo con la imagen, pero desperdiciando el fondo y cambiando el sentido de la investigación por el del mero sensacionalismo mercadotécnico; que fue lo que llevó a Don Pedro a retirarse paulatinamente de los medios, por lo menos en cuanto al tema OVNI se refería; porque siguió en activo como escritor, periodista y locutor, teniendo a su cargo varios programas de televisión y radio. Finalmente la cargada entusiasta lo hizo a un lado, y terminó por recluirse en su casa de Polanco, pero sin dejar de escribir, de recibir amigos que gustaban de charlar con él, o tener la visita ocasional de algún medio de comunicación para ser entrevistado, cosas que siguió haciendo hasta sus últimos días. A pesar de que los medios se habían adueñado de la ufología, muchos acudían a él por consejo, por orientación o simplemente para escucharlo hablar.

Fue un gran hombre, modesto, sencillo, culto como el que más y disfrutaba de compartir sus ideas y conocimientos. Fue el ufólogo más culto de México, sino es que el único, y a quien se le podía perdonar todo. Se lo había ganado con toda una vida de trabajo y esfuerzo. Me hubiera gustado tanto haberlo conocido. Descanse en Paz.

Leopoldo Zambrano Enríquez
Informe U. F. O.
Monterrey, Nuevo León.

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