SPACE ODDITY: THE MYSTERY OF 2013 QW1

Mr. Philippe Ailleris is Project Controller at the European Space Agency (ESA) and member of the UAPSG.

He sent the following information supported by the ESA's official report.


The objective of the ESA’s Space Situational Awareness (SSA) Programme is to support Europe's independent utilization of, and access to, space through the provision of timely and accurate information and data regarding the space environment, and particularly regarding hazards to infrastructure in orbit and on the ground. (In general, these hazards stem from possible collisions between objects in orbit, harmful space weather and potential strikes by natural objects, such as asteroids, that cross Earth’s orbit)
The programme is active in three main areas:

1. Survey and tracking of objects in Earth orbit (comprising active and inactive satellites, discarded launch stages and fragmentation debris that orbit Earth)
2. Monitoring space weather (comprising particles and radiation coming from the Sun that can affect communications, navigation systems and other networks in space and on the ground)
3. Watching for NEOs (comprising natural objects that can potentially impact Earth and cause damage, and assessing their impact risk and potential mitigation measures)

Last August, a rather unusual object was spotted in the sky by the US PanSTARRS asteroid survey and provisionally named 2013 QW1. The suspected near-Earth object (NEO) was moving in an Earth-centred orbit, leading astronomers to ask: was it natural or artificial?....story and investigation results here below....

OFFICIAL REPORT (Summary)

 

Artificial object 2013 QW1

19 September 2013 


Last month, ESA’s near-Earth asteroid coordination centre triggered a series of European observations that confirmed an unknown object was, in fact, of human origin. The confirmation was the Centre’s second such success in recent months and demonstrates the effectiveness of the Agency’s asteroid-monitoring activities.

On 23 August, a rather unusual object was spotted in the sky by the US PanSTARRS asteroid survey and provisionally named 2013 QW1.

The suspected near-Earth object (NEO) was moving in an Earth-centred orbit, leading astronomers to ask: was it natural or artificial?

If artificial, it would not be the first time that an asteroid-hunting survey had rediscovered a lost rocket stage wandering in space close to the edge of our planet’s gravitational reach.

That is what happened with the third stage of Apollo 12 that failed to crash on the Moon and was rediscovered in 2002 as a temporary satellite of Earth.


However, for the mysterious 2013 QW1, things were not that simple, and further observations were needed to determine whether it was artificial or natural.
That’s when ESA’s NEO Coordination Centre became involved, sending an alert to a number of collaborating observatories in Europe to trigger additional observations that might help to confirm the object’s identity. 

The result was a spectrum that does not resemble any asteroid. Instead, it bore strong similarities with the spectra of previously observed space junk such as discarded rocket stages, abandoned boosters or defunct satellites.
These measurements provided convincing evidence of the artificial nature of 2013 QW1 – it is possibly a booster stage – and supported it being removed from ESA’s NEO catalogue and included, under the name 2010-050B, in the Minor Planet Center’s Distant Artificial Satellite Observations list

[See full report:





RAREZA ESPACIAL: EL MISTERIO DE 2013 QW1

Philippe Ailleris, Controlador de Proyectos de la Agencia Espacial Europea (ESA), integra nuestro Grupo de Estudio de Fenómenos Aéreos Inusuales.

De él procede la siguiente información respaldada además por un comunicado oficial de la ESA.


El objetivo del Programa de Conocimiento de la Situación Espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA) es apoyar la utilización independiente de Europa y el acceso al espacio mediante la provisión de información y datos a tiempo y precisos respecto al ambiente espacial, y particularmente en relación con los peligros a la infraestructura en órbita y en tierra. (En general esos peligros provienen de posibles colisiones entre objetos en órbita, dañino tiempo espacial y potenciales choques de objetos naturales tales como asteroides, que cruzan la órbita de la Tierra).

El programa está activo en tres áreas principales:

1.    Relevamiento y rastreo de objetos en órbita terrestre (abarcando satélites activos e inactivos, etapas de lanzamiento descartadas y chatarra espacial fragmentada que orbita la Tierra).
2.    Monitorear el tiempo espacial (abarcando las partículas y radiación procedentes del Sol que pueden afectar las comunicaciones, los sistemas de navegación y otras redes en el espacio y en tierra).
3.    Observando Objetos Cercanos a la Tierra (abarcando objetos naturales que pueden potencialmente impactar la Tierra y causar daño, y evaluando el riesgo de impacto y las potenciales medidas para mitigarlo).

INFORMACIÓN DE LA ESA (Resumido)

 

Objeto artificial 2013 QW1
Septiembre 19 de 2013

El mes pasado, el Centro de coordinación de asteroides de la ESA (Agencia Espacial Europea)  desencadenó una serie de observaciones europeas que confirmaron que un objeto desconocido era, en realidad, de origen humano.  La confirmación ha sido el segundo éxito del Centro en meses recientes y demuestra la efectividad de las actividades de monitoreo de asteroides de la Agencia.

El 23 de Agosto, un objeto más bien inusual fue detectado en el cielo por el relevamiento de asteroides PanSTARRS de Estados Unidos y provisionalmente llamado 2013 QW1.

El objeto sospechoso se movía en una órbita centrada en la Tierra lo que llevó a que los astrónomos se preguntaran si era natural o artificial.

Si era artificial, no sería la primera vez que un relevamiento a la caza de asteroides haya descubierto a un cohete perdido deambulando en el espacio cerca del borde del alcance gravitacional de nuestro planeta.

Eso es lo que sucedió con la tercera etapa del cohete que llevó a la nave Apolo 12,  el cual falló en chocar contra la Luna y fue redescubierto en 2002 como un satélite temporario de la Tierra.

Sin embargo, para el misterioso 2013 QW1 las cosas no eran tan simples, y se necesitaron más observaciones para determinar si era artificial o natural.

Ahí es cuando el Centro de Coordinación para Objetos Cercanos a la Tierra (NEO) de la ESA entró a participar, enviando un alerta a una cantidad  de observatorios que colaboran en Europa, para desencadenar observaciones adicionales que ayudaran a confirmar la identidad del objeto.

El resultado fue un espectro que no se asemeja al de ningún asteroide. Por el contrario, posee fuertes similitudes con el espectro de chatarra espacial previamente observada, y de etapas de cohetes descartadas, cohetes impulsores abandonados y satélites que ya no funcionan.

Esas mediciones proveyeron evidencia convincente de la naturaleza artificial de 2013 QW1 –posiblemente se trate de una etapa impulsora—y ello llevó a que fuese quitado del catálogo NEO de la ESA e incluido bajo el nombre  2010-050B, en la lista de Observaciones de Satélites Artificiales Distantes del Centro de Planetas Menores.


[Traducción: Milton W. Hourcade]