VIGILANCIA SECRETA DE UFÓLOGOS: El diario de un Fox Mulder de la Vida Real - El Ministerio de Defensa y la Vigilancia

por Nick Pope



El 10 de Abril de este año, la publicación británica en línea “NEON NETTLE” publicó un artículo este autor.


La gente y las comunidades de teorías de la conspiración a menudo declaran que el gobierno les mantiene bajo vigilancia. El debate ha devenido más agudamente enfocado recientemente, luego de revelaciones del informante de la NSA Edward Snowden,  y la resultante tormenta en los medios respecto a vigilancia oculta, intercepción de comunicaciones, y el estado secreto, más genéricamente.


Pero, ¿hay alguna verdad en todo esto?  El Ministerio de Defensa [británico, N. del T.] ¿ha mantenido alguna vez un control sobre los ufólogos? Bueno, en realidad -¡sí! Hubo tres facetas de esto, y tengo conocimiento directo y experiencia en todas ellas, de mi tiempo en el proyecto OVNI del Ministerio de Defensa.

La primera faceta fue la comprensible necesidad de echar un vistazo a aquellos ufólogos que estaban teniendo gran interés en bases militares. Era inconcebible que alguien pudiera usar la ufología como cobertura para actividades relacionadas con terrorismo o espionaje, quizás integrándose dentro de una organización para los OVNIs. Si se encontraba a alguien tomando fotos con teleobjetivo de una base militar, pero declaraba que su único interés era verificar rumores de que Ovnis caídos o cadáveres de alienígenas eran mantenidos allí ¿qué teníamos que hacer? Decir: “Oh, está bien entonces”, y dejarle ir, ¿o investigarle? Lo último, obviamente. Más de un ufólogo bien conocido cayó en manos de la Policía del Ministerio de Defensa , al merodear bases sobre las que había rumores de una conexión con los OVNIs, tales como la de la Real Fuerza Aérea en Rudloe Manor, en Wiltshire.

La segunda razón para monitorear la actividad de los ufólogos tuvo que ver con el hecho de que la comunidad OVNI tiene un interés muy grande en prototipos secretos de aviones y drones, la observación de los cuales a veces genera denuncias de OVNIs. Había particular preocupación si por ejemplo, los ufólogos declaraban que tenían copias de documentos secretos. Mi forma de mantener una mirada atenta a todo esto fue suscribirme (usando un nombre falso y una casilla de correo) a varias revistas y publicaciones sobre OVNIs. No era tan obvio como “Sr. Juan Smith, Casilla de Correo 007, Central del Gobierno”, y creo que lo logramos, hasta la reciente y completa desclasificación y liberación al público de los archivos sobre OVNIs del Ministerio de Defensa, cuando emergió la verdad. Pero los más importantes medios se perdieron o ignoraron la historia. Paralelamente con esto, antes que mi rostro fuese conocido, asistí encubiertamente a varias conferencias sobre OVNIs, y presenté informes a la Oficina de Inteligencia de Defensa del Ministerio de Defensa. Por lo menos a uno de esos informes se le quitó el secreto y fue dado a conocimiento público, pero, otra vez, los medios en cierta manera se perdieron el significado de esto.

La faceta final de esta vigilancia oficial fue la de más baja tecnología, y simplemente implicó llegar a varias organizaciones sobre OVNIs e investigadores individuales, pidiéndoles enviar material que pudiera ayudarnos a una mejor determinación de la materia con la cual estábamos tratando, en relación el fenómeno OVNI. Esto pareció una forma sensata de obtener una comprensión más completa acerca de qué tipo de información podía estar circulando, y no hubo nada particularmente deshonesto en esto.  A menudo implicó acordar tener almuerzos con los ufólogos, o pedirles que nos enviaran archivos de casos de modo que yo pudiera darles un vistazo. La gente en general se sentía entusiasmada y halagada de que el Ministerio de Defensa tuviera interés en su trabajo, y difícilmente tuve alguna vez algún problema en obtener lo que quería. Rara vez hubo algún problema colateral, aunque en una ocasión recuerdo una enorme deserción en filas de la Asociación Británica para los OVNI [BUFORA – N. del T.] cuando alguien descubrió que sus principales dirigentes habían enviado sus archivos de abducciones por alienígenas al Ministerio de Defensa.

¿Continúa esa vigilancia ahora que el proyecto OVNI del Ministerio de Defensa ha sido terminado? Y ese monitoreo ¿va más allá de la ufología, a la más amplia comunidad de teorías conspirativas y creencias alternativas? Ahora que no estoy en el gobierno, no lo sé. Y si lo supiera, probablemente no podría decirlo.

Nota: Las letras en negrita dentro del texto, son de mi responsabilidad, para subrayar la forma en que trabaja la inteligencia militar y el hecho de que alguien que perteneció a la misma nunca dirá lo que no está autorizado, y si dice algo, o le autorizaron o le pidieron que lo dijera. -  Milton W. Hourcade

 

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