RECOMMENDED LIST OF INFORMATION SOURCES FOR THE UFOLOGIST








“Flying Saucers: an analysis of the Air Foprce Project Blue Book Special Reprt No. 14”  Leon Davidson, 3ra. Edición, Davidson, 1966. (very difficult to find)

“UFO’s a Scientifi Debate” Carl Sagan and Thornton Page, 310 págs.,W.W.Norton & Co. Inc. 1974

“The Edge of Reality”  J. Allen Hynek y Jacques Vallée, 301 págs. NTC, 1976

“The Hynek UFO Report”  J. Allen Hynek, 304 págs. Dell Publishing Co.1977

“El viaje interrumpido”  John G. Fuller, 379 págs. Ediciones Otros Mundos, 1977

“The UFO Handbook” de Allan HENDRY, 297 págs. Doubleday, 1979 (indispensable)

“Los OVNIs y la Ciencia”  V.J.Ballester Olmos, 382 págs. Plaza & Janés, 1989

“Elementos de Ovnilogía – Guía para la Investigación”  Milton W. Hourcade, Ed. Mano a Mano, 1989.  (the autor sends a 2012 updated version of the book, free through the Internet)

 “Fenómenos Aéreos Inusuales”  Roberto E. Banchs, 141 págs. LEUKA, 1994

“The Alien Jigsaw”  Katharina Wilson, 314 págs. Puzzle Publishing, 1994

“Expedientes Insólitos”  V.J. Ballester Olmos, 286 págs. Ediciones Temas, 1995

“Fastwalker” (novela)  Jacques Vallée, 220 pág. North Atlantic Books, 1996

“After Contact” Albert A. Harrison Ph.D., 363 págs., Plenum Trade, 1997

“UFO Sightings – The Evidence”  Robert Sheaffer, 327 págs., Prometheus Books, 1998

“The UFO Encyclopedia”  Jerome Clark, 1178 págs. Omnigraphics, 1998

“UFOs & Alien Contact”  Robert E. Bartholomew y George S. Howard, Prometheus Books, 408 págs.1998 (very important)

“UFO Revelation” deTim Matthews, 256 págs. Blandford, 1999

“Guía Biográfica de la Ufología Argentina” Roberto E. Banchs, 124 págs. Cefai Ediciones, 2000

“The UFO Enigma: A new review of the physical evidence” Peter Sturrock, 416 págs., Aspect, 2000

“The Science of UFOs” William R. Alshuler, Ph.D., 210 págs., Byron Preiss Book, 2001

 “Shockingly close to the Truth” James W. Moseley y Karl T. Pflock, 371 págs. Prometheus Books, 2002

“Abducted” Susan A. Clancy, 179 págs. Harvard University Press, 2005

“Project Beta” Greg Bishop, 278 págs. Praview Pocket Books, 2005

“Stratagem”(novela) Jacques Vallée, 220 págs. Documatica Research, 2007

“OVNIs: La Agenda Secreta”  Milton W. Hourcade, 423 págs. Ed. Cruz del Sur, 2007 –  in Amazon, as an e-book, 2013.

“Messengers of Deception” Jacques Vallée, 288 págs. Daily Grail Publishing, 2008

“Revelations” Jacques Vallée, 296 págs. Anomalist Books, 2008

“Forbidden Science”  Jacques Vallée, 494 págs. Documatica Research, 2008

“Sfere di Luce” Massimo Teodorani, 138 págs.,Macro Edizioni, 2008

“Mirage Men” Mark Pilkington, 338 págs. Constable & Robinson Ltd.,2010

“Extraterrestres ante las Cámaras” Luis Ruiz  Noguez, 218 págs., México, 2011 (and all the collection under the same title)

 “In Search for Real UFOs”  Milton W. Hourcade, 161 págs. Author House, 2011

“UFOs and Government”  Michael Swords, Robert Powell and 7 other authors. 580 págs. Anomalist Books, 2012   

“Intelligenze Oltre laTerra”  Massimo Teodorani, 120 págs. Giochidimagia Editore, 2013

“Cuadernos de Ufología” –All the collection published by  Fundación Anomalía of Spain.

FILMS 

“UFOs:The true story of Flying Saucers”  1956  http://www.youtube.com/watch?v=cEWbP3wAZ9E

“A strange harvest” 1980 UFO cattle mutilation – de Linda Moulton Howe http://www.youtube.com/watch?v=Q-wFw00ckPk

“Endangered Species ” 1992  http://www.youtube.com/watch?v=6VKsaL3_MEA

LISTA DE FUENTES DE INFORMACIÓN RECOMENDADAS PARA EL OVNÍLOGO








“Flying Saucers: an analysis of the Air Foprce Project Blue Book Special Reprt No. 14” de Leon Davidson, 3ra. Edición, Davidson, 1966. (muy dificil de conseguir)

"UFO's a Scientific Debate" de Carl Sagan and Thornton Page, 310 págs. WW Norton & Co. Inc., 1974 

“The Edge of Reality” de J. Allen Hynek y Jacques Vallée, 301 págs. NTC, 1976

“The Hynek UFO Report” de J. Allen Hynek, 304 págs. Dell Publishing Co.1977

“El viaje interrumpido” de John G. Fuller, 379 págs. Ediciones Otros Mundos, 1977

“The UFO Handbook” de Allan HENDRY, 297 págs. Doubleday, 1979 (imprescindible)

“Los OVNIs y la Ciencia” de V.J.Ballester Olmos, 382 págs. Plaza & Janés, 1989

“Elementos de Ovnilogía – Guía para la Investigación” de Milton W. Hourcade, Ed. Mano a Mano, 1989.  (El autor lo envía gratis en versión actualizada en 2012, por Internet)

“Fenómenos Aéreos Inusuales” de Roberto E. Banchs, 141 págs. LEUKA, 1994

“The Alien Jigsaw” de Katharina Wilson, 314 págs. Puzzle Publishing, 1994

“Expedientes Insólitos” de V.J. Ballester Olmos, 286 págs. Ediciones Temas, 1995

“Fastwalker” (novela) de Jacques Vallée, 220 pág. North Atlantic Books, 1996

“After Contact” de Albert A. Harrison Ph.D., 363 págs., Plenum Trade, 1997

“UFO Sightings – The Evidence” de Robert Sheaffer, 327 págs., Prometheus Books, 1998

“The UFO Encyclopedia” de Jerome Clark, 1178 págs. Omnigraphics, 1998

“UFOs & Alien Contact” de Robert E. Bartholomew y George S. Howard, Prometheus Books, 408 págs.1998 (muy importante)

“UFO Revelation” deTim Matthews, 256 págs. Blandford, 1999

“Guía Biográfica de la Ufología Argentina” de Roberto E. Banchs, 124 págs. Cefai Ediciones, 2000

“The UFO Enigma: A new review of the physical evidence” de Peter Sturrock, 416 págs., Aspect, 2000

“The Science of UFOs” de William R. Alshuler, Ph.D., 210 págs., Byron Preiss Book, 2001

 “Shockingly close to the Truth” de James W. Moseley y Karl T. Pflock, 371 págs. Prometheus Books, 2002

“Abducted” de Susan A. Clancy, 179 págs. Harvard University Press, 2005

“Project Beta” de Greg Bishop, 278 págs. Praview Pocket Books, 2005

“Stratagem”(novela) de Jacques Vallée, 220 págs. Documatica Research, 2007

“OVNIs: La Agenda Secreta” de Milton W. Hourcade, 423 págs. Ed. Cruz del Sur, 2007 –  en Amazon, como libro electrónico, 2013.

“Messengers of Deception” de Jacques Vallée, 288 págs. Daily Grail Publishing, 2008

“Revelations” de Jacques Vallée, 296 págs. Anomalist Books, 2008

“Forbidden Science” de Jacques Vallée, 494 págs. Documatica Research, 2008

“Sfere di Luce” de Massimo Teodorani, 138 págs.,Macro Edizioni, 2008

“Mirage Men” de Mark Pilkington, 338 págs. Constable & Robinson Ltd.,2010

“Extraterrestres ante las Cámaras” de Luis Ruiz  Noguez, 218 págs., México, 2011 (y toda la colección bajo el mismo título)

“In Search for Real UFOs” de Milton W. Hourcade, 161 págs. Author House, 2011

“UFOs and Government” de Michael Swords, Robert Powell y 7autores más. 580 págs. Anomalist Books, 2012   

“Intelligenze Oltre laTerra” de Massimo Teodorani, 120 págs. Giochidimagia Editore, 2013

“Cuadernos de Ufología” – toda la colección editada por la Fundación Anomalía de España.

PELÍCULAS

“UFOs:The true story of Flying Saucers”  1956  http://www.youtube.com/watch?v=cEWbP3wAZ9E

“A strange harvest” 1980 UFO cattle mutilation – de Linda Moulton Howe http://www.youtube.com/watch?v=Q-wFw00ckPk

“Endangered Species ” 1992  http://www.youtube.com/watch?v=6VKsaL3_MEA

INVESTIGACIÓN OVNI: HACIA LA FORMACIÓN DE COMISIONES NACIONALES EFICIENTES

En la época de la Guerra Fría, se justificaba que una nación como Estados Unidos creara un organismo dentro de la Fuerza Aérea para investigar las denuncias de Ovni, los llamados “UFO reports”.

La finalidad era por un lado calmar al público respecto a que los cielos estaban controlados, y por otro, de entre todas las denuncias, interesarse en aquellas que eventualmente pudiesen apuntar a una posible amenaza a la seguridad nacional.

Entre medio, ante lo inexplicable de ciertos acontecimientos y de la presencia de determinados objetos con características y comportamientos que no se correspondían con la tecnología conocida por Estados Unidos, la Unión Soviética, el Reino Unido o Francia, hubo quienes pensaron que estaban ante la presencia de algo venido del Espacio.

Esta tendencia ganó incluso la opinión de algunos militares y llevó a que otros encontraran en la idea una excelente forma de encubrir los vuelos experimentales o de aparatos operacionales que principalmente eran usados para espionaje. Inclusive alentó una serie de aplicaciones prácticas a nivel de guerra psicológica.

Pero la gestación y deliberada difusión de la idea de naves extraterrestres prendió de tal manera en el público que el mito pasó a ser como una imparable bola de nieve. Y cada vez se le fueron agregando más elementos, como aterrizajes, seres, abducciones…

Terminada la Guerra Fría, perfeccionada la fotografía obtenida por satélites artificiales, dejó de ser tan importante el uso de aviones –aún de características excepcionales—para cumplir labores de espionaje, y el tema OVNI fue decayendo en forma precipitada.

La USAF y a RAF dicen adiós a la investigación

Finalmente, y mediante la salida elegante del “Estudio Científico de los Objetos Voladores No Identificados” a cargo de la Universidad de Colorado, la USAF tuvo la base suficiente como para poner fin a su mentado “Project Blue Book”, y ahí se terminó la investigación oficial del tema en Estados Unidos.

Como se dijera muchas veces, aún durante la misma Guerra Fría, “los OVNIs no constituyen una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos”. 

En Gran Bretaña, los servicios de inteligencia de la Real Fuerza Aérea llevaron a cabo por décadas una sigilosa investigación y estudio del tema. Un voluminoso cúmulo de expedientes da cuenta de todo ello, porque finalmente la RAF decidió publicar el contenido total de todo cuanto había investigado y estudiado en forma secreta, llegando a la conclusión de que si bien hay cosas que merecen ser investigadas y estudiadas, eso no le compete a la RAF por cuanto el fenómeno no representa ningún peligro para la navegación aérea en el Reino Unido, ni tampoco una amenaza a su seguridad. Y por lo tanto la RAF decidió abandonar el tema.

Curiosamente, en los países menos desarrollados, como Perú, Brasil, Argentina y Uruguay, se crean comisiones dentro de sus Fuerzas Aéreas para dedicarse a investigar y estudiar el tema.

En Chile no es la FACH, sino la Aeronáutica Civil la dedicada al fenómeno, si bien al frente de la misma hay un General (Retirado) que perteneció a la Fuerza Aérea Chilena. De alguna manera es una excepción, pero no satisface plenamente –a mi juicio—las características que una válida Comisión Nacional debe tener.

En América Latina copian fuera de tiempo

La tendencia en los países latinoamericanos ha sido repetir el esquema que se desarrolló en Estados Unidos durante la Guerra Fría.

La normal operatividad de la aviación civil y comercial que acontece diariamente en esos países, revela en forma incontrastable que el fenómeno, cualesquiera fuese su origen, no constituye un peligro para la aviación.

Ninguno de esos países puede declarar que constituye una amenaza o riesgo para su seguridad nacional. Entonces ¿por qué las Fuerzas Aéreas se abrogan el derecho a implicarse en el tema en desmedro de las otras Fuerzas militares, y fundamentalmente de científicos, técnicos e investigadores civiles que proceden sobre bases científicas?

Como bien lo expresara mi colega investigador y estudioso del tema, Germán S. Vázquez,  en su artículo “Un silencio inútil” publicado en este blog el 28 de Mayo de 2012:

“Es cierto también que se ha avanzado bastante en su estudio general y muchas manifestaciones del mismo han sido resueltas, aunque no todas.-
¿Gracias a quién o quiénes se ha avanzado en este aspecto?
Sin duda alguna esto se debe a investigadores y estudiosos civiles ya sea en forma individual o como integrantes de alguna organización, también civil, dedicada al tema.-
Entonces la pregunta que surge es: ¿para qué sirven las organizaciones militares dedicadas a “investigar” las observaciones de fenómenos aéreos extraños?
Actualmente me parece que para nada.”

Es cierto que algunas o todas las comisiones procuran tener algún civil o civiles integrándolas. La pregunta es si esos civiles son quienes más preparación tienen sobre el tema, quienes más experiencia han acumulado en la investigación y estudio, y quienes sustentan claras posiciones que no contradicen a la ciencia sino que aplican su metodología.

Error en la elección de civiles

Lamentablemente,  no son pocos los casos en que los civiles convocados a acompañar la labor de esas comisiones, no tienen las mejores calificaciones como para integrarlas, desconociendo la labor de otros, que –por causas no conocidas—no son convocados.

Pero hay dos aspectos más que no puedo soslayar.

Cuando algunas de esas Fuerzas Aéreas han buscado el asesoramiento de algún civil, han recurrido hasta a extranjeros pero con  una total falta de criterio en cuanto a su selección.

No ha de extrañar que esas mismas comisiones luego generen algún congreso, y se nutran de un fantasioso platillismo que permea el tema a nivel social, pero que no debería para nada tener entrada en las instituciones oficiales encargadas justamente de investigar para llegar a la verdad, y no para dejarse influir por criterios pseudo-científicos, o francamente absurdos.

La concesión a lo popular

Claro que esas comisiones pretenden tener vigencia, y para ello necesitan del ambiente propicio y de la existencia de acontecimientos-OVNI. 

Menudo problema se les presenta cuando no sucede nada, cuando no hay denuncias.
Entonces hacen concesión hacia la fantasía popular, hablando de la posibilidad de lo extraterrestre, o –lo cual es mucho más grave—afirmando que entre otros orígenes de estos fenómenos, la comisión (cualesquiera de ellas)  consideran el extraterrestre, para lo cual no cuentan con ningún fundamento científico.

Que civiles puedan adoptar esas posturas, --aunque erróneas--  no preocupa. Pero que las adopte una comisión oficial sí, porque se entiende que es la palabra de la autoridad de un país, y si la autoridad dice eso, abre paso a toda la especulación, la fantasía y lo que es peor, a la explotación de la credulidad pública y el negocio de quienes utilizan el tema OVNI como mercancía y viven del mismo.

El innecesario secretismo

Otro aspecto más que en general se da con estas comisiones oficiales, es su práctica del secretismo. De tanto en tanto sale alguien a hacer unas declaraciones públicas, dando cifras globales: tenemos tantos casos, y un cierto porcentaje –que indican—no ha podido ser explicado. Pero jamás le van a decir al público qué casos son los no explicados, en qué consisten, y menos van a llamar a científicos y a expertos civiles en el tema para que les ayuden a resolver esos casos no explicados. Prefieren y eligen de ex profeso mantener el secreto de la casuística que dicen poseer. 

Ya lo señalaba muy certeramente Vázquez en el artículo arriba referido al expresar:

“Los archivos oficiales son “herméticos” y ni siquiera se le da información completa a la población que en definitiva es quien finalmente paga por sus servicios.-
¿Para que guardan la información?”

Curiosamente también, estas comisiones, o algunas de ellas, hablan de miles de denuncias. Francamente me sorprende. Las denuncias han caído en acentuado declive desde 1980 al presente, y ni entonces se daban por miles, cuanto mucho algunas decenas en un año muy agitado.  También el porcentaje de los no-identificados suele ser más alto de lo tolerable, de acuerdo a la experiencia de los mejores investigadores privados.

Pero…está claro que una comisión oficial tiene que justificar su existencia. La comisión origina gastos. Si no de los militares asignados a esa actividad, por lo menos gastos de transporte, de traslado de esos mismos militares para asistir a congresos internacionales en otros países, de gestación de encuentros internacionales, de entrega de pergaminos, o placas de homenaje, etc.

Eso lo paga el pueblo. Entonces hay que dar públicamente una razón de ser de la comisión, para que siga existiendo.

Esta es una situación lamentable pero real.

Entre tanto, y para mantener el mismo funcionamiento de las comisiones, éstas no dan a conocer al público los detalles de los casos investigados cada año,  cuáles fueron resueltos de qué manera y cuáles quedaron sin identificar. 

El secretismo les aqueja tremendamente. Funcionan a archivos cerrados, y es hora de que de una vez por todas abran esos archivos a conocimiento público, y muy en especial a los investigadores privados que pueden contribuir con su conocimiento y experiencia a hacer una revisión de la casuística y posiblemente a reducir el número de los no identificados.

Una consideración aparte merece la investigación oficial en Francia, porque la misma no está en manos de militares, sino de científicos.

Y el GEIPAN, el organismo oficial francés dedicado al tema, ha publicado en la Internet todos sus archivos. Ahí están todos los casos que han pasado por sus manos, y los que seguirán pasando.

Eso es lo que corresponde hacer. Es verdaderamente un ejemplo.

Por qué investigación nacional y cómo

A esta altura, es evidente que circunscribir el tema a las Fuerzas Aéreas es tener una visión muy limitada del mismo, y un provincianismo en cuanto a su consideración. No hay razón para que las Fuerzas Aéreas tengan el monopolio de la investigación.

Entre tanto, ¿cuál es la conveniencia de una investigación nacional y cómo debe ser el organismo a cargo de la misma?.

Si un país determina que es importante investigar el fenómeno, entonces tiene que crear un organismo a cargo de esa tarea. 

La conveniencia consiste en que dicho organismo podrá contar con los medios con que no cuentan los investigadores privados. Cierto instrumental sofisticado, transporte, información de tráfico aéreo civil, comercial y militar, información astronómica y meteorológica, disponibilidad de científicos, técnicos, laboratorios, etc.

Se ha dicho siempre que la labor de investigación y estudio de los Fenómenos Aéreos Inusuales es de carácter multidisciplinario.

Siendo así, el organismo al que se le adjudique la tarea tiene que estar constituido multidisciplinariamente. 

Partiendo de la clara visión de que la dilucidación posible del fenómeno o fenómenos involucrados no es en manera alguna algo del ámbito militar, no es un problema de defensa o de seguridad,  sino científico, la comisión que se genere tiene que tener un núcleo básico conformado por profesionales en Astronomía, Meteorología, Aeronáutica y Psicología, todos ellos civiles y por un núcleo de expertos en el tema, con probada trayectoria en la investigación y estudio del mismo aplicando el método científico (condición sine qua non, para participar en la comisión).

A su vez, como ha de ser una Comisión Nacional, la misma en su constitución más ampliada habrá de abarcar a la Universidad nacional y a través de ella a todas las Facultades y Escuelas, siendo de prevalencia las de Ciencias,  Ingeniería, Agronomía, Química, Medicina y Psicología e institutos tecnológicos. Asimismo, deberá contar con representantes de los Ministerios de Defensa, Interior, Educación, Salud, y Agricultura.

De Defensa, porque integrantes de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea,  pueden ser eventuales observadores, o tener bajo su jurisdicción la ocurrencia de una denuncia. De Interior, porque la población acude a la Policía para radicar originalmente sus denuncias de algo extraño, es por así decir, el primer frente de contacto. De Educación, porque es necesario educar al público en general acerca de una serie de fenómenos naturales así como de desarrollos tecnológicos que pueden dar lugar –si no se conocen previamente— a innecesarias denuncias de OVNI.  De Salud por la eventual participación de médicos en la investigación de algún caso en particular. De Agricultura por la necesidad de hacer análisis de alteraciones del suelo encontradas en algún campo.

Así se constituye realmente una Comisión Nacional. 

De modo que, en lo personal, abogo por la creación de este tipo de comisiones nacionales para la investigación oficial del tema.

Y abogo a favor de que funcionen con archivos abiertos. No hay razón para el secretismo, para el ocultamiento y para crear innecesarios misterios.

Eso en definitiva no es una actitud científica, ni seria.

Milton W. Hourcade
Marzo 21 de 2014