PARA INVESTIGADORES Y ESTUDIOSOS DE LOS UAPs EN ARGENTINA Y URUGUAY (Parte I)

El artículo que aquí presentamos compone una serie de dos, dedicada expresamente a los ufólogos (como suele llamárseles) de Argentina y Uruguay.

Esta serie tiene el propósito de exponer hechos y realidades que esperamos les cambie el enfoque y la perspectiva que actualmente sustentan respecto de lo que ellos llaman OVNIs, que --en general-- suelen concebir como naves extraterrestres, sondas de origen desconocido, o más recientemente como "fenómenos aero-espaciales", buscando expresamente salirse del corsé extraterrestre.

Pero sabemos que en el fondo, y más allá del aparente distanciamiento, la idea subyacente es que están tratando con una realidad extraordinaria, no humana, para la cual no tienen explicación excepto clasificarla por la negativa, expresar que es algo "no identificado", lo cual demuestra la carencia de conocimientos, y la imposibilidad de lograr una certera identificación.

Para estos ufólogos va esta serie, buscando que les ayude a mirarse a sí mismos, y a reflexionar sobre lo que han estado haciendo hasta ahora, y tengan el coraje de cambiar de actitud ante el tema, y de hacerlo sin temor. Porque el autor de esta nota comenzó a investigar el tema OVNI pensando que se estaba ante algo extraordinario y no-humano. 

Y utlizó toda la argumentación elaborada por el NICAP y Donald Keyhoe. Luego se supo que la Agencia Central de Inteligencia estaba detrás de NICAP y Keyhoe.

Pero la investigación de caso tras caso llevó a quien escribe y a sus honestos compañeros del CIOVI a darse cuenta que la gente veía cosas que ignoraba, e intepretaba con lo que la cultura le proveía. La gente entonces denunciaba "platos voladores", y por insistencia del CIOVI se logró que finalmente la prensa y los mismos testigos hablasen de "OVNI". 

Pero más adelante, nos dimos cuenta que OVNI era una definición por la negativa. Era una forma de decir "vi algo que no sé de qué se trata". 

Que los testigos dijeran eso y tuviesen esa actitud, era una cosa. Pero los investigadores y estudiosos no podíamos tener una actitud igual, porque el fruto de nuestra labor tenía que ser identificar, en otras palabras, hacer perder lo "no identificado" originalmente denunciado.

Si no somos capaces de lograr eso, estamos en grave falta. Y es un total sinsentido que hagamos estadísticas y acumulemos casos "OVNI" supuestamente investigados, analizados y concluidos.Y aún peor, que exhibamos tales "casos" como el fruto de nuestra labor, porque los mismos son la demostración palmaria de una incapacidad por identificar.

La nota adjunta la hemos extraído de una publicación en su apartado sobre Ciencia.

Lo que este informe revela claramente e irrebatiblemente, es cómo la ciencia se moviliza para identificar algo extraño originalmente detectado en el cielo, y cómo se llega a dar con su identidad.

Esto de paso, establece claramente que no es posible la presencia en la Tierra de aparatos procedentes del Espacio que pasen desapercibidos.

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Un cohete espacial que se usó en 1966 ha tenido en vilo a la NASA

Fue confundido con un asteroide, pero los astrónomos han descubierto que se trataba de un cohete que envió una nave espacial a la luna hace más de medio siglo

Por

El Confidencial

Actualizado: 16/11/2020 - 13:09

Antes de que el hombre pisara la luna por primera vez en 1969, la NASA lanzó varias aeronaves sin tripulación al espacio para tratar de alcanzar el satélite. La segunda de esas naves fue la misión Surveyor 2 y se lanzó al espacio en 1966. Sin embargo, no tuvo éxito ya que hubo problemas durante el viaje y el módulo de aterrizaje terminó estrellándose contra la luna.

El cohete espacial que se usó en aquella misión quedó vagando por el espacio. Es uno más de los miles de objetos que forman la conocida como basura espacial y que la NASA controla para prevenir cualquier posible acercamiento a la Tierra. Ahora, la agencia espacial norteamericana ha anunciado que ese cohete se está acercando de nuevo a nuestro planeta.

La NASA descubrió un objeto no identificado hace meses y, desde entonces, lo ha estado monitorizando. Gracias al telescopio Pan-STARRS1, ubicado en la isla de Hawaii, los astrónomos pudieron ver un objeto con una trayectoria curva, lo que podría avisar de su aproximación a la Tierra. Sin embargo, no era lo que parecía.

El 2020 SO

El Minor Planet Center de Cambridge, en el estado de Massachusetts, puso un nombre a este objeto como si se tratara de cualquier otro asteroide: 2020 SO. Sin embargo, los científicos de la NASA analizaron la órbita y se dieron cuenta de que no era un asteroide normal, ya que tenía una órbita muy similar a la de la Tierra.

Los astrónomos comenzaron a analizar en profundidad ese supuesto asteroide hasta que comprobaron que su trayectoria cambiaba por la acción de la radiación de sol, lo que podría

indicar que no era un asteroide. Con la participación de científicos de todo el mundo se llegó a la conclusión de que ese objeto era parte de un cohete espacial que se usó para lanzar la nave Surveyor 2 en 1966. 

Paul Chodas, director del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS), confirma a Debate que se trata de ese cohete espacial con más de medio siglo de antigüedad y que se ha capaz a la Tierra varias veces, aunque nunca ha existido peligro de que provocara ningún daño a nuestro planeta. Termina así un episodio que ha mantenido en vilo a la NASA y que ha servido para ubicar uno de esos objetos que forman la basura espacial.

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Cuando el deseo de que haya algo extraño procedente del Espacio echa al vuelo la fantasía y la imaginación, ahí están los "ovnis", las sondas incógnitas, y los artefactos extraños.

Pero este breve relato demuestra a cabalidad que los científicos del mundo no están dormidos. Que el Espacio está permanentemente vigilado.

Y es menester tener en cuenta y agregar que la vigilancia espacial no corre sólo a cargo del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra.

Los ufólogos se olvidan que existe la NORAD, (North American Aerospace Defense Command) capaz de detectar y clasificar poco menos que un alfiler en el Espacio. Tal la enorme capacidad de detección, vigilancia y control permanentes.

A ello se agrega que el Comando Estratégico del Pentágono monitorea más de 23 mil satélites artificiales.

Y por si ello fuese poco, no hay que olvidar la presencia reiterada en misiones de cientos de días, efectuadas por el
misterioso X-37B, el Vehículo de Pruebas Orbitales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Pero además, a esto se suman las misiones de Astronautas circulando permanentemente nuestro planeta desde la Estación Espacial Internacional.

Y finalmente, para completar este panorama de rastreo y exploración espacial, están los extraordinarios telescopios que otean con diversas tecnologías el Espacio diariamente y a toda hora, más la tarea de los miles y miles de astrónomos aficionados.

Ha de llamar a la reflexión de los ufólogos, que de ninguna de estas fuentes del conocimiento y la exploración espacial,

surgen los fabulosos casos que a diario se cuentan por decenas, volcados en relatos, fotos y videos subidos a Youtube, relatados en programas de TV y radio, publicados en revistas o libros, y relatados en inútiles congresos.

La labor seria y responsable de investigación y estudio de denuncias originales de "ovnis", requiere honestidad intelectual, ubicación lógica ante la realidad, y la afanosa búsqueda de una explicación adecuada de lo denunciado. Única forma de dar valor a la tarea que se realiza y de hacerla respetable. 

Comparto esto con total sinceridad, esperando les sea útil a quienes va dirigido, sin ningún ánimo de polémica.

Milton W. Hourcade

Iowa City, Noviembre 20 de 2020.

 


COMPLETANDO "EN ESTO CONSISTE LA IDENTIFICACIÓN AERO-ESPACIAL"

                     El autor de esta nota trabajando en un caso y el Com. Lianza, en la sede del CIAE

 
Los ejemplos diáfanos y las explicaciones detalladas brindadas por el Comodoro (R) Rubén Lianza, Director del Centro de Identificación Aero Espacial de la Fuerza Aérea Argentina respecto a cómo es la tarea de Identificación Aero Espacial, cómo se aplica y de qué manera se resuelven las denuncias de OVNI a cargo de testigos, es un material estupendo.

Un material que pone énfasis en el criterio científico con el que hay que encarar la investigación y estudio de este tema, de lo cual carecen muchos autotitulados "ufólogos" (deben reconocer que es así) y hasta algún organismo oficial.

Fue realmente un acierto de los conductores del programa "Fenómenos" del canal TN, invitar a Lianza.

Pero luego de visto el material presentado, más de una persona puede haberse quedado con la duda respecto a qué hace la Identificación Aero Espacial con casos en los que no están involucradas fotografías o videos.

El planteo es totalmente de recibo, y merece una respuesta.

En tal sentido, nos permitimos señalar lo siguiente:

1) El CIAE de la FAA, cuenta con personal que puede realizar la llamada "investigación de campo", que implica una tarea "in situ" con él o los testigos involucrados.

2) Actualmente, con el uso de Google Maps, más Whatsapp o Skype, puede ubicarse con precisión geográfica y desde distintos niveles el lugar de los hechos, hacia dónde fue visto el "OVNI" denunciado, y tener una entrevista audio-visual con los testigos involucrados.

3) Recogido y analizado ese material, puede volverse a establecer una comunicación con los observadores para precisar más detalles, etc.

4) Los programas que generalmente se utilizan para casos que involucran fotos o videos también son utilizables para resolver este tipo de casos, dependiendo de las características del caso en cuestión.

5) En tal sentido, si se trata de satélites en órbita, se utiliza el programa Orbitron.

6) Para satélites que emiten destellos reflejando la luz solar, como los de la serie Iridium, lanzamientos de cohetes, caída de chatarra espacial, etc. está el programa Satflare.

7) Para descartar la confusión con cuerpos celestes (estrellas, planetas) está el programa Stellarium.

8) Si los observadores se confundieron con aviones, está el programa Flightradar.

9) Si se quiere tener una idea de cómo se han resuelto casos de características similares puede acudirse a un gran banco de datos llamado Metabank UFO.

Con toda esta variada colección de progamas por computación, es dificil que algo pueda quedar fuera y sin resolver.

Por supuesto que prima un concepto básico: aplicación del método científico, del rasero de Occam y honestidad intelectual. Un esfuerzo genuino por llegar a identificar lo que para el/los testigo/s fue un "no identificado".

Si por el contrario, se desea utilizar y ampliar la confusión de los testigos para crear "un caso OVNI", eso no es investigación ni estudio, sino el deseo de aumentar la cuota de misterio o de lo extraordinario que la credulidad popular cimenta, pero dejando deliberadamente el propósito de llegar a la verdad.

De falsas fotos y falsos videos y de relatos de casos con algunos aspectos de los mismos enfatizados o deformados por los "investigadores" está llena la "ufología" y todo eso es descartable.

 

Milton W. Hourcade, Iowa City

Noviembre 7 de 2020.


 

EN ESTO CONSISTE LA IDENTIFICACIÓN AERO ESPACIAL


El Comodoro (R) Rubén Lianza, Director del Centro de Identificación Aeroespacial perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina, fue invitado por el programa "Fenómenos" del canal TN de su país.

Allí demostró cómo se trabaja en la investigación de originales denuncias de OVNI, para poder determinar con exactitud en qué consistió realmente lo que fue aparentemente extraño para los testigos.

Queda demostrada en absoluto la validez y vigencia de la tarea de Identificación Aero Espacial, como la verdadera y auténtica tarea de investigación y estudio de denuncias de OVNI.

A su vez, queda implícitamente demostrado el error que consiste en trabajar con el concepto de OVNI como "nave extraterrestre", o algo "extraño e inexplicable", tal vez al sólo efecto de una satisfacción personal, el mantenimiento de una creencia popular, o finalmente la incapacidad para aplicar el método científico y dar explicación a lo aparentemente extraordinario.

Aquí entonces, una parte sustancial de la entrevista al Com. Lianza por parte de los conductores del programa. 

https://www.youtube.com/watch?v=ft3vUENgvvk

 

 

 

 

EL NEW YORK TIMES Y LOS ENCUENTROS UAP NO DENUNCIADOS

Por John Greenewald, Jr. The Black Vault – Originalmente publicado el 9/10/2020

El 12 de Mayo de 2020, Tyler Rogoway y Josph Trevithick, periodistas investigadores con The Drive’s Warzone [publicación que recomendamos – N. del T.], informaron de ocho encuentros de la Armada de EE.UU con Fenómenos  Aéreos No-Identificados (UAP). “Siete de ellos involucraron F/A-18E/F Super Hornets y ocurrieron en varios momentos entre 2013 y 2014 en una zona del espacio aéreo frente a la costa de Virginia y Carolina del Norte, conocido como la zona de advertencia W-72”.

The Drive informa que “El octavo [incidente] tuvo lugar en 2019 e implicó un EA-18G Growler volando en una diferente porción del Océano Atlántico frente a la costa de Maryland llamada el área de advertencia W-386.”. Sin embargo una reciente solicitud de The Black Vault por la Ley de Libertad de Información (FOIA) descubrió que esos documentos primeramente dados a conocer por The Drive fueron enviados al NY Times casi un año antes de que Rogoway y Trevithick dieran a conocer la historia.  Aunque eso puede ser simplemente un caso en que el NY Times no entendió lo que tenían; no les importó lo que tenían;  o se les adelantó otro medio – los documentos FOIA también revelaron algo más.

Sabemos que el NY Times publicó su historia “´Wow, What Is That?´ Navy Pilots Report Unexplained Flying Objects”  [Uy, ¿Qué es Eso? Pilotos de la Armada Informan de Objetos Volantes Inexplicados”] el 26 de Mayo de 2019. Lo que los documentos recientemente liberados por FOIA para The Blak Vault muestran es que el NY Times estaba buscando evidencia que respaldara las declaraciones publicadas en ese artículo tan temprano como el 18 de Abril de 2019, más de un mes antes de la fecha original de la publicación.

Específicamente, ellos buscaron “Todas la Investigaciones sobre Informes de Problemas con Aviones y Registros de Cubierta del USS Theodore Roosevelt (CVN-71) de Enero de 2015 a Marzo de 2015”. En otras palabras, el NY Times buscó evidencia que respaldara las declaraciones hechas por el Tte. Ryan Graves y el Tte. Danny Accoin acerca de sus encuentros en 2014/2015 con UAPs como se detalla en el artículo.

Durante el curso del caso FOIA de 2019, el NY Times cambió su solicitud original de “Enero 2015 – Marzo 2015” a “Noviembre 2014 – Febrero 2015”. La razón para la enmienda no está clara, pero el cambio aún debería haber producido registros que respondieran a ello, basados en  las declaraciones dadas por el Tte. Graves y el Tte. Accoin al NY Times.

Esta es la carta oficial de la respuesta de FOIA enviada al NY Times. La cronología destacada en esta carta indica que el NY Times posiblemente estaba al tanto de que no iban a obtener una evidencia que apoyara las declaraciones manifestadas en su artículo, de modo que siguieron adelante y lo publicaron de cualquier manera sin mención a su esfuerzo hecho con la FOIA. Esta carta final estaba fechada apenas días después que hicieran su publicación.

El NY Times escribiría luego en su artículo que un “informe de seguridad de vuelo en la aviación fue archivado” a fines de 2014 respecto a uno de los encuentros con UAP, de modo que esto puede explicar por qué el NY Times posteriormente corrigió su solicitud para incluir la cronología de “fines de 2014”. Una vez que fue hecha su corrección doce días previos a la fecha de su publicación, el NY Times decidió no esperar por la potencial evidencia en apoyo para verificar las declaraciones de sus testigos. Por el contrario, siguió adelante con el artículo a pesar de tener múltiples conversaciones con la Armada indicando que el proceso con la FOIA estaba progresando, y lo publicaron el 26 de Mayo de 2019.  El artículo del NY Times también dio publicidad a la próxima serie de televisión “Unidentified: Inside America´s U.F.O. Investigation” [No Identificados: Dentro de la Investigación OVNI de EE.UU.] en el History Channel que comenzaría al final de esa semana, la cual también presentaba al Tte.Graves.

Cuatro días después de publicado el artículo y dos días antes que el Tte.Graves apareciera en el History Channel, el NY Times supo sobre la falta de evidencia para apoyar a su testigo. La Armada declaró que no tenia documentación oficial y que tampoco pudo encontrar “el informe de seguridad de vuelo de aviación” referido en su artículo. Este hecho fue transmitido al NY Times en una conversación telefónica el 30 de Mayo de 2019, y por escrito mediante carta del Centro de Seguridad Naval fechada el 29 de Mayo de 2019 (aunque posiblemente fechada por error, teniendo que leerse 30 de Mayo de 2019).

El NY Times aparentemente ignoró este hecho ya que posteriormente se refirió a estos encuentros nuevamente en una historia publicada el 28 de Abril de 2020, aunque nunca hizo referencia a la respuesta final de la FOIA a ellos; la falta de evidencia documental oficial; o cualquier información adicional que ellos habían recibido respecto a lo que reportaron. No hay tampoco indicación de que ellos hubieran solicitado un comentario oficial del Departamento de Defensa o de la Armada en relación con las declaraciones hechas por el Tte.Graves y el Tte. Accoin, por lo menos, nunca se estableció en su artículo original que ellos trataron de hacer eso.

Para mérito de The Drive, ellos recogieron esto, e informaron la discrepancia en su artículo estableciendo: “Lo que es también intrincadamente ausente de este grupo de documentos es que no haya ningún informe de lo ocurrido en el lapso de fines de 2014 hasta mediados de 2015.”

Apenas dos días después que The Drive destacara estos nuevos encuentros con UAP revelados, conjuntamente con la falta de evidencia para apoyar las declaraciones de 2014/2015 presentadas por el NY Times, un nuevo artículo apareció. El NY Times publicó su “Navy Reports Describe Encounters With Unexplained Flying Objects” [[Los Informes de la Armada Describen Encuentros con Objetos Volantes Inexplicados]] el 14 de Mayo de 2020, y nuevamente destacó el testimonio del Tte. Graves. Sin embargo, esta vez, algo cambió con el informe del NY Times: el momento de este suceso.

 

“Uno de los ex pilotos del F/A Super Hornet, el Tte. Ryan Gaves, el año pasado describió un encuentro cercano frente a Virginia Beach con lo que parecía una esfera volante recubriendo a un cubo.” El NY Times reportó: “El incidente fue documentado en un informe con pocos detalles el 27 de Junio de 2013, el que establecía que la tripulación del jet de la Armada vio algo pasar a una distancia de 200 pies (60 metros) del lado derecho.”

El problema fue el cambio de fecha y el período de tiempo, ya que previamente fue dado como “a fines de 2014”. Esto significa que el NY Times está conectando el caso del Tte. Graves a documentación que fue creada casi un año y medio antes que el NY Times informara originalmente del acontecimiento como ocurriendo actualmente. El NY Times no hace referencia a esta discrepancia ni tampoco emitió una corrección a su  informe original. El período de tiempo simplemente cambia de un artículo a otro.

¿Por qué el NY Times no informó o actualizó la información adicional que obtuvo? El caso FOIA por el NY Times finalmente mostró que 1) no hubo evidencia que apoyara las declaraciones presentadas porque el testimonio estaba equivocado; o 2) que no había evidencia que apoyara las declaraciones porque su información estaba equivocada. De cualquier manera, los documentos recibidos por el NY Times demostraron que se aplicaba una de esas dos explicaciones, y que era necesaria una corrección o una información adicional. Sin embargo el NY Times no reportó nada de ello hasta casi un año después, pero no hasta que otro medio señaló que faltaba vital información en las declaraciones originales.

El 15 de Mayo de 2020, una de los autores reconocidos del artículo, Leslie Kean, encaró el cambio de fecha. Sin embargo, el NY Times mismo parece que nunca publicó esas declaraciones o afirmaciones puestas en la página personal de Kean en Facebook.

Cuando se le preguntó sobre el cambio de fecha el 15 de Mayo de 2020, Kean escribe: “Como lo entendemos, los funcionarios de seguridad a veces bajan el tono de sus informes para hacerlos  menos misteriosos. Graves confirmó que este fue su incidente, y que las fechas han sido imprecisas para él dado que esto sucedió hace años. Sí, él calculó que fue en 2014 en una historia previa, pero dijo que pudo haber sido en 2013.”

Debe notarse que la afirmación de la Armada alterando denuncias para “bajar el tono” de los incidentes, conjuntamente con el informe original utilizando “borrosos” recuerdos, nunca fueron publicados por el NY Times.

Este comentario por Kean en su página personal también destaca que el Tte.Graves dijo: “pudo haber sido 2013” en relación a su encuentro de un UAP, “una esfera conteniendo un cubo”. Sin embargo el NY Times no hizo referencia a que “pudo haber sido en 2013” sino que más bien estableció eso como un hecho a pesar de la cruda diferencia en los detalles entre el testimonio del Tte. Graves y el reporte mismo supuestamente documentando lo mismo, conjuntamente con la diferencia en la fecha procedente de su informe original.

The Black Vault ha hablado largamente acerca de la imprecisión de los principales medios cuando informan sobre UFOs. Y, con el estándar periodístico declarado por el NY Times para todos los temas, parece que ahora en numerosas ocasiones, no se ha adherido ese estándar cuando reporta algo referido al tema UFO/UAP.  Y como lo ha sostenido fuertemente The Black Vault en innúmeras veces  --el tema y los detalles que van junto al mismo--  merecen respeto, precisión e información justa.

Traducción de Milton W. Hourcade – exclusiva para esta página web.