EL LEGADO DEL CAPITÁN EDWARD J. RUPPELT


Indudablemente el Capitán Edward J. Ruppelt fue el más prominente Director del Proyecto Libro Azul.

Ruppelt nació y creció en Iowa. Se alistó en el Cuerpo del Ejército del Aire durante la 2da. Guerra Mundial y sirvió con distinción como bombardero condecorado. Se le premiaron con “cinco estrellas de combate, dos cintas de combate en el teatro de los hechos, tres Medallas Aéreas y dos Cruces de Vuelo Distinguido.”

Después de la guerra Ruppelt fue dado de alta de las reservas del Ejército. Asistió al Colegio Estatal de Iowa donde en 1951 obtuvo el grado de Bachiller en Ciencia en Ingeniería Aeronáutica. Poco después de culminar su educación, Ruppelt fue llamado al servicio militar activo luego que comenzara la Guerra de Corea.

Fue asignado al Centro Técnico de Inteligencia Aérea con sede central en la Base Wright-Patterson de la Fuerza Aérea. [datos biográficos tomados de Wikipedia].

Estando en el CTIA, el Teniente Coronel Nathan Robert Rosengarten le pidió a Ruppelt que se hiciera cargo del Proyecto Libro Azul, creado luego que se disolviera el Proyecto Inquina.

Ruppelt permaneció allí desde 1951 hasta finales de 1953, período durante el cual acumuló vasta experiencia al tratar con denuncias de “platillos volantes” que remplazó por el nombre más técnico de Objeto Volador No Identificado, --en inglés U.F.O. que se pronuncia como You-Foe, porque esencialmente lo “no identificado” era cualquier avión o misil que no pertenecía a los Estados Unidos de América, por lo tanto, procedente del enemigo, en ese tiempo, la Unión Soviética.

El escritor Jerome Clark, que pertenece al “Centro para el Estudio de los OVNI J.Allen Hynek” dijo que “La mayoría de los observadores del Libro Azul están de acuerdo que los años de Ruppelt abarcan la era de oro del proyecto.”

Es por eso que las ideas y criterio desarrollados por el Cap. Ruppelt tienen que ser considerados extremadamente importantes y son inherentemente relevantes.

En 1956 Ruppelt escribió un libro basado en su experiencia durante los años del Proyecto Libro Azul.

El título de su obra fue: “El Informe de los Objetos Voladores No Identificados” [“The Report on Unidentified Flying Objects”] publicada por Doubleday & Company, Inc. Garden City, New York, 1956, 315 páginas.

Este libro ha conocido varias ediciones en las cuales Ruppelt añadió a la versión original otros tres capítulos, que extienden la obra a un total de 20 capítulos.

En esos capítulos finales Ruppelt dice muchas cosas importantes que para los investigadores que aplican la ciencia y para las personas seriamente interesadas en el tema OVNI, constituyen su más valioso legado.

Tengo una publicación bajo el título “La verdad sin censura sobre los OVNIs” [The Uncensored Truth About UFOS], Baltimore, Maryland, 2012, 590 páginas, que contiene los 20 capítulos escritos por Ruppelt y un mamarracho escrito por alguien que se llama Chet Dembeck.

De este libro rescato lo que fue escrito por Ruppelt.

En la página 513 [Capítulo 18] Ruppelt escribió:

“Más personal, mejores técnicas, y simplemente plena vieja experiencia han permitido a la Fuerza Aérea descender continuamente el porcentaje de los “desconocidos” de 20%, cuando estaba a cargo del Proyecto Libro Azul, a menos del 1% hoy.”

Nota: No estábamos errados cuando en el CIOVI dijimos que –luego de la investigación—el porcentaje de los no identificados era de un 0,5 a un 1%.

En la página 535 [Capítulo 20]:

“Durante los últimos cuatro años, la pregunta más frecuente que se me ha hecho es: “¿qué piensa Ud. personalmente? ¿los objetos voladores no identificados existen, o no?

Estoy seguro que no.”

. . . . . .

“Desde que dejé la Fuerza Aérea la Era de los Satélites ha llegado y estamos en ella. Juntamente con esta nueva era vinieron los radares de largo alcance, las cámaras de rastreo de satélites y otros instrumentos que habrían detectado cualquier tipo de “nave espacial” viniendo a nuestra atmósfera.

Nada de esta instrumentación jamás ha dado indicaciones de ningún tipo de vehículo desconocido entrando en la atmósfera terrestre.

Verifiqué esto con el Departamento de Defensa y lo verifiqué esto a través de amigos asociados con proyectos de rastreo. En ambos casos, los resultados fueron completamente negativos.”

Página 536:

“El Dr. J. Allen Hynek, director del MOONWATCH me escribió: “Puedo decir con total seguridad que no tenemos registro de haber recibido jamás de nuestros equipos de MOONWATCH ningún informe de observaciones de objetos no identificados que tuviesen cualquier característica diferente que las que corresponden a un satélite en órbita, un meteoro lento, o un avión sospechoso confundido con un satélite.”

Página 537:

“Pronto aprendimos que cualquiera es un experimentado observador en tanto lo que vea le sea familiar. Apenas ve algo que no le es familiar, es un OVNI.”

“Los pilotos probablemente se acercan a caer en esta categoría como cualquiera dado que ellos pasan gran parte del tiempo mirando el cielo. Pero aún quienes pueden recitar de un tirón los nombres y ubicaciones de estrellas, planetas y constelaciones, no saben acerca de pocos relativamente raros fenómenos astronómicos.”

“Respecto al tema meteoros, si la mayoría de la gente se diera cuenta que los meteoros pueden tener una trayectoria plana, que pueden ir de horizonte a horizonte, que pueden viajar en “formación” (grupos), y que se pueden ver de día (como “grandes discos plateados”) el trabajo de los investigadores de OVNI sería más liviano.”

Página 539:

“Pájaros, abejas, insectos, aviones, planetas, estrellas, globos y una multitud de otros objetos comunes de todos los días devienen en OVNIs en el instante en que son vistos bajo situaciones diferentes de las normales.”

“El radar no es mejor que el observador del radar y el observador del radar tiene mente. Y cuando hay una mente existe el mismo viejo problema……Por meses una inversión de temperatura puede causar que 50 a 75 blancos aparezcan en la pantalla de radar. El operador ha aprendido a reconocerlos y sabe que están causados por el tiempo meteorológico. No son OVNIs. Pero de golpe algo cambia y ahora esta misma inversión de temperatura sólo provoca uno o dos blancos. El operador no está habituado a ver esto y los blancos ahora son OVNIs.”

“Es interesante destacar que, hasta donde sé, nunca hubo una observación de radar clasificada como “desconocida” cuando se han tomado fotos de la pantalla de radar.”

Página 547:

Iré un paso más allá de la Fuerza Aérea, sin embargo, y citar de una carta procedente del ex-Teniente Andy Flues, que fuera investigador del Plan Libro Azul. La declaración de Flues resume mis creencias y, estoy muy seguro, las de todos quienes alguna vez trabajaron en los proyectos Signo, Inquina o Libro Azul.

Flues escribió: Aún teniendo en cuenta los antecedentes altamente calificados de algunas de las personas que hacen observaciones, no hay un solo caso en que, luego del minucioso análisis, no pueda ser explicado en términos de un objeto o fenómeno común.”

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Estas no son las palabras de cualquier persona. Estas son las palabras del Capitán Edward J. Ruppelt que vivió durante el tiempo más dramático e intenso de la investigación de la Fuerza Aérea en los Estados Unidos.

Milton W. Hourcade

Iowa City, Julio 5 de 2020

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