SETH SHOSTAK HABLA CLARO SOBRE "EXTRATERRESTRES"

El renombrado Astrónomo Seth Shostak, principal del programa "Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre" (SETI) escribió claramente acerca de los llamados "extraterrestres" y si existieran cómo serían.

Su artículo publicado en The Guardian es una demostración de cómo la ciencia reacciona ante la pluralidad de especulaciones.

Considerando la importancia del mismo, lo hemos traducido al español para provecho de nuestros lectores.

SI ALGUNA VEZ ENCONTRAMOS EXTRATERRESTRES, SE PARECERÁN A INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y NO A MARCIANITOS VERDES

Seth Shostak

Alienígenas de inteligencia artificial pueden  no ser tan atractivos como los que son de sangre caliente y blandos, pero es probablemente más preciso imaginarlos de esa forma.

Lunes 14 de Junio de 2021 06.15 TDE

Soy un astrónomo del Instituto Seti, una organización de investigación sin fines de lucro en el Valle de Silicio de California. Mis colegas y yo buscamos vida extraterrestre, incluidos seres inteligentes –o en la forma vernácula, alienígenas. Es un tiempo emocionante para personas como yo, porque la vida extraterrestre es ampliamente debatida ahora en el  acontecimiento que lleva al altamente anticipado reporte del Pentágono sobre los así llamados fenómenos aéreos no explicados.

No obstante debo decir directamente ya, que no aguardo ninguna gran revelación que surja del informe. Pienso que es abrumadoramente posible que los alienígenas estén presentes en nuestra galaxia. Pero no creo que ellos estén volando en nuestro espacio aéreo. No ahora, y no en tiempos históricos.

Las declaraciones de que extraterrestres ayudaron a construir grandes monumentos puntiagudos en el desierto egipcio hace 5.000 años, son francamente irrisorias.  Y no pienso que esos videos hechos por cámaras en F-18 Hornet de la armada realmente muestren aparatos desplazándose rápidamente en torno a los cielos sobre el Pacífico. Hay explicaciones más prosaicas para esos videos: no se necesitan extraterrestres.

Pero en una galaxia en la cual cada tercera estrella es posible que sea huésped de un planeta del tamaño de la Tierra, difícilmente sea posible que nuestro mundo sea el único que tenga inteligencia. Lo cual plantea la posibilidad de que algún día podamos hacer contacto. Si eso ocurre, ¿cómo podrían ser los habitantes de otros mundos? La pregunta es especialmente relevante si –como suele ocurrir en ciencia-ficción—los extraterrestres deciden hacernos una visita.

Si extraterrestres llegan a la Tierra, la situación resultante sería muy diferente que la de recoger una señal de radio extraterrestre o detectar un laser emitiendo destellos en el cielo, --modos de descubrir que han sido proseguidos por mis colegas y yo mismo. Los alienígenas que produjeran tales señales estarán a años luz de distancia, y su aspecto e intenciones no serían de mucha preocupación. Pero cualquiera que aterrizara su aparato espacial  en nuestro pasto, lo sería.

Consideremos su aspecto. En la Tierra, la naturaleza ha desparramado una amplia variedad de formas vivientes, y presumiblemente lo haría en cualquier lugar done exista vida multicelular. Todos los terrestres tienen un plano de ADN, y comparten similitudes en la formación molecular. Sin embargo, pocos de nuestros terráqueos se nos asemejan. Los extraterrestres tampoco lo harían.

Esto argumenta contra los icónicos extraterrestre de película y TV, esos pequeños tipos grises que no son más que humanos modificados. Sus cuatro extremidades, postura erguida y ausencia de pelo en el cuerpo son simples extrapolaciones de nosotros mismos. Sí,  Hollywood nos ofrece esos seres como los habitantes de mundos lejanos. Pero realmente son como nuestro vecino, careciendo de cejas y del blanco en los ojos.

Cualquiera alienígenas que viajen a nuestro planeta difícilmente sean formas de vida basadas en el carbono, ya sean hirsutas o sin pelos. Sus habilidades cognitivas probablemente no estarán potenciadas por una masa esponjosa que llamamos cerebro. Probablemente hayan ido más allá de inteligencias biológicas, sin duda, más allá de la biología misma. No estarán vivos.

La razón es simple consecuencia de las abrumadoras distancias a las estrellas. Aún la más cercana, Proxima Centauri, está a 25tn millas de la Tierra [4.246 Años Luz – 40,17 mil millones kilómetros]  Nuestros más veloces cohetes demorarían 75.000 años en alcanzarla. Ningún humano ni Klingons están hechos para soportar tales viajes.

Quizás Ud. esté pensando que los extraterrestres deben tener un aparato mucho más veloz. Sin duda, eso es posible. Pero hay naturales limitaciones a cohetes de alta velocidad. Supongamos que un extraterrestre quisiera cubrir la distancia entre Proxima Centauri y la Tierra en 10 años. Su cohete debería reunir 600m veces tanta energía como un cohete Saturno V. Duplíquese esa cifra si tienen planes de llegar, detenerse en la Tierra y tratar con los locales.

Esto puede sonar  como un asunto práctico que puede ser dejado de lado al notar que los extraterrestres pueden estar mucho más avanzados que nosotros. Y eso es fácilmente posible: el universo es tres veces más viejo que la edad de nuestro sistema solar, de modo que la Galaxia puede albergar sociedades que son millones o aún miles de millones de años más adelantadas que el Homo sapiens. Sin embargo, aunque su tecnología pueda estar en una liga diferente, los extraterrestres tienen que operar bajo las mismas leyes de la física. Dejando de lado a Star Trek y escenarios similares, es extremadamente difícil atravesar años luz de espacio en menos de la duración de una vida –de la vida de cualquiera.  Se puede llamar a Scotty en la sala de máquinas, pero no podrá ayudar.

Viajar de un sistema solar a otro es increíblemente difícil y costoso. No obstante, si no se tiene apuro, las perspectivas de un viaje interestelar se iluminan considerablemente. Esos viajes de esparcimiento no van a apelar a pasajeros biológicos quienes morirán mucho antes de llegar a destino. Máquinas, por otro lado, no se quejarán si están comprimidas en una nave espacial por miles de años. No requieren alimento, oxígeno, higiene o entretenimiento. Y no insisten en un boleto de ida y vuelta.

Extraterrestres con inteligencia artificial no van a ser tan atractivos como los que son de sangre caliente y tiernos, pero no se van a preocupar  del punto de vista antropocéntrico. Investigadores que trabajan en Inteligencia Artificial calculan que máquinas capaces de derrotar a humanos en una prueba de Coeficiente Intelectual van a surgir de laboratorios a mediados de siglo. Si podemos hacer eso, algunos extraterrestres ya lo deben haber hecho.

De modo que es razonable aguardar que cualquier inteligencia cósmica que nos haga una visita será sintética. Eso descarta toda especulación sobre cómo lucirán los “extraterrestres”. Pero si es una máquina, ¿a quién le importa?

Nuestra mayor preocupación sería sus intenciones. La mayoría de las historias de ciencia-ficción postulan que los visitantes serían nocivos, llegando con la primaria urgencia de arrasar Los Ángeles y Londres. Francamente, si eso está en sus mentes mecánicas, es probablemente imposible mantenerles a raya.  Los chimpancés no pueden sobrepasar a los humanos en una seria confrontación. De la misma manera, aparatos que pueden dominar un viaje a la Tierra tendrán la capacidad de hacer lo que quieran una vez que lleguen aquí.

Es seguro que cualquier encuentro cara a cara con extraterrestres estará lleno de peligros. De modo que si alguna vez un aparato alienígena desciende en el jardín de la Casa Blanca, cabe tener la esperanza de que lo que sea que haya dentro sea amistoso. Si no, siempre hay vías de negociación.

 Traducción especial para el UAPSG-GEFAI por Milton W. Hourcade



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