RESCATANDO UN ARTÍCULO MUY VALIOSO: " AÚN NO SON EXTRATERRESTRES" por el Prof. GREG EGHIGIAN


Debo mis más sinceras excusas al Profesor Greg Eghigian (Profesor Asociado de Historia Moderna en la Universidad Estatal de Pennsylvania) porque ahora que hice mi viaje a Uruguay y Argentina y llevo mi laptop conmigo, descubri un excelente artículo qu el Prof. Eghigian escribió el 28 de Julio de 2020, y que quedó allí sin notarlo porque cada día uso mi PC y no mi laptop. 

Leí el artículo y lo encontré tan valioso y duradero que decidí que merecía ser compartido con nuestros selectos miembros.

Por lo tanto, aquí está.

Aún no son extraterrestres

El más reciente informe sobre el estudio militar de OVNIs es apenas tan seductor --y no esclarecedor-- como todos los otros anteriores.

Por Greg Eghigian

Julio 28, 2020 1:36 PM 

Dos person as vestidas como extraterrestres contestan preguntas de un periodista, en Septiembre 4 de 2010,en el "Aeropuerto OVNI", de la población francesa de Ares.Pierre Amdrieu/Getty Imágenes.

"Por fin la prensa y el público estadounidenses están demandando conocer qué es lo que sabe el Departamento de Defensa acerca de estos extraños aparatos y sus extraños operadores" escribe el locutor y escritor Frank Edwards."El día de la conclusión no puede estar lejos".

Este sentimiento es compartido por muchos que tuvieron en cuenta el más reciente informe del New York Times [Julio de 2020, N.del Trad.] sobre el rastreo militar de objetos voladores no identificados. El jueves, Ralph Blumenthal y Leslie Kean --quien en años recientes ha publicado una cantidad de artículos sobre el interés del gobierno-- escribió que las autoridades militares no sólo han estado rastreando informes de objetos voladores no identificados sino que pronto van a revelar sus hallazgos. El artículo cita un informe del Comité Selecto del Senado sobre Inteligencia, de Junio, confirmando que existe una "Fuerza de Trabajo sobre "Fenómenos Aéreos No Identificados" en la Oficina de Inteligencia Naval. La fuerza de trabajo se dice que está implicada en estandarizar la "colección y denuncias de fenómenos aéros no identificados, cualquier vínculo que tengan con gobiernos extranjeros adversarios, y la amenaza que plantean a los bienes e instalaciones militares de EE.UU." Expresando preocupación de que la colaboración entre funcionarios de inteligencia acerca de tales fenómenos no identificados ha sido "inconsistente" el comité del Senado ha solicitado al director de inteligencia nacional que presente un informe en los próximos seis meses "sobre fenómenos aéreos no identificados (también conocidos como "vehículos aéreos anómalos")

El informe no dice nada sobre naves espaciales o posibles visitantes extraterrestres, y expresó que el interés del comité en estos objetos no identificados es acerca de una posible amenaza a la seguridad nacional, no ciencia extraterrestre. Pero la mención de OVNIs en el título del artículo refleja lo que atrae a la mayoría de lectores de historias como esta, y Blumenthal y Kean no decepcionan en este aspecto. El artículo cita a Eric W. Davis,un astrofísico que ha estado investigando OVNIs y otros fenómenos paranormales desde mediados de 1990. Davis declara que el examen de restos que han sido extraídos de OVNIs le han llevado a concluir, "Nosotros no lo podemos hacer por nosotros mismos". También es citado diciendo que ha iformado a funcionarios varias veces durante el año pasado acerca de objetos no explicados que son "de fuera de este mundo, no hechos en esta Tierra". Las declaraciones de Davies parecen estar corroboradas por el ex-Senador Harry Reid, que el artículo dice que había reconocido que caídas de OVNIs han ocurrido y que materiales han sido secretamente recuperados  por décadas --por lo menos, al principio.

En breve, se adjuntó una extensa corrección:

Una versión anterior también expresó erróneamente la frecuencia con la que se supone que el director de inteligencia nacional debe informar sobre fenómenos aéreos no identificados. Es 180 días después de la promulgación de la ley de autorización de inteligencia, no cada seis meses.

Poco después de la publicación del artículo, Reid tuiteó: “No tengo conocimiento, y nunca he sugerido, que el gobierno federal o cualquier entidad tenga objetos voladores no identificados o restos de otros mundos”. Algunos sintieron que la aparente extralimitación en el texto inicial reflejaba los motivos de los autores, quienes en una entrevista el sábado esquivaron la pregunta de si creían que los objetos no identificados eran obra de extraterrestres. El periodista Keith Kloor, un crítico vocal de la cobertura de ovnis del Times, tuiteó: “Si los ovnis fueran realmente una amenaza para la seguridad nacional, como sigue sugiriendo el NYT, ¿no cree que pondría a un reportero con experiencia relevante en la historia? En cambio, sigue asignando un trabajador independiente que pertenece a una organización de ovnis”, refiriéndose a la la calidad de miembro de Kean en UFODATA. Y el bloguero Christopher Bales y Bryan Bender de Político, han planteado preguntas sobre Eric Davis, investigando si de hecho está empleado donde dice estar empleado, sus estrechos vínculos con los cruzados de los OVNIs y su aparente incumplimiento del protocolo al hablar públicamente sobre restos recuperados aparentemente secretos.

Artículos como este se conectan constantemente con lectores que se sienten atraídos por las posibles revelaciones gubernamentales sobre los orígenes extraterrestres de los OVNIs, una curiosidad alternativamente alentada y desalentada por el coautor Ralph Blumenthal. Un lector comentó que “El gobierno, o las personas estrechamente asociadas con él, han conspirado con éxito durante décadas para suprimir la evidencia de visitas extraterrestres”. En respuesta, Blumenthal escribió que la declaración "puede no estar muy lejos" y se mantuvo firme en que él y sus colegas "tienen un gran respeto por la credibilidad de Eric Davis". Dicho esto, cuando se hicieron comentarios que hacían referencia a la creencia de Davis de que los restos recuperados no eran de la Tierra, Blumenthal insistió: "Él no dijo extraterrestres y nosotros tampoco".

Muchos entusiastas de los ovnis ven estos nuevos desarrollos como una señal de que estamos al borde de la divulgación total sobre los visitantes del espacio exterior. Se han sentido impulsados ​​por los esfuerzos de varias personas con las que Blumenthal y Kean han consultado, incluidos los ex funcionarios de inteligencia Luis Elizondo y Christopher Mellon. Los dos han ido a trabajar en una empresa con fines de lucro llamada To the Stars Academy of Arts and Sciences, que se compromete en resolver el enigma de los OVNIs. Y en mayo pasado, Elizondo, Mellon y el ex miembro de la banda Blink-182, Tom DeLonge, aparecieron en una nueva serie de televisión del History Channel en la que hacen campaña por la transparencia del gobierno sobre los ovnis.

Pero un buen número de otros han tenido otra reacción: "aburrido". Y es difícil estar en desacuerdo. Desde 2017, Blumenthal y Kean, junto con Elizondo y To the Stars, han prometido mucho. Sin embargo, han entregado poco más que evidencia de que algunas personas entre los militares han estado preocupadas por los encuentros aéreos de algunos pilotos, y que cuando un senador estadounidense y un empresario aeroespacial multimillonario interesado en lo paranormal decidieron crear una oficina para estudiar ovnis, algunos en el Pentágono estuvieron dispuestos a escuchar. Al escribir para The Cut, Bridget Read expresa económicamente el sentimiento de muchos: “Simplemente muéstranos a los extraterrestres ya”.

Como historiador, estoy acostumbrado a ver los eventos como parte de desarrollos largos, a menudo apenas perceptibles, y generalmente no soy dado a rendirme al ritmo acelerado del despliegue publicitario, de artículos que se copian y corrección de historias. Y habiendo sido entrenado para tener una mentalidad crítica sobre las fuentes, esta historia de OVNIs me deja con dudas. El hecho de que una pequeña cantidad de nombres, todos parte de una red de personas con intereses comerciales compartidos, sigan apareciendo en estos artículos al menos debería hacernos pensar. Además, en una historia sobre tecnologías supuestamente innovadoras y ciencia de vanguardia, no se menciona ni se cita a ningún especialista académico destacado. Y es curioso que, si bien muchas de las figuras más destacadas asociadas con esta historia claman por su divulgación, persisten en hacer referencias crípticas a pruebas secretas e investigaciones financiadas con fondos privados, muy alejadas de la mirada crítica de la revisión rigurosa y el escrutinio académico. 

Pero tal vez la razón principal por la que me mantengo imperturbable es que todo es muy familiar. Los informes de que las revelaciones gubernamentales definitivas sobre los orígenes extraterrestres de los ovnis son inminentes son básicamente tan antiguas como los avistamientos de platillos voladores. Y los esperanzados siempre se han quedado defraudados. El desacreditador de OVNIs Philip J. Klass, quien se refirió a sí mismo como el "monitor de las esferas de cristal nubladas", comenzó a recopilar tales declaraciones fallidas en 1977. Escribiendo para The Anomalist en 1998, Martin S. Kottmeyer marcó más de 200 anuncios de este tipo por parte de ufólogos, contactados por extraterrestres y varios investigadores de lo paranormal. En mayo pasado, uno de los historiadores y archiveros de ufología más respetados, Isaac Koi, hizo una crónica de más de 40 casos destacados entre 1950 y 2019 en los que escritores o informantes declararon que la divulgación oficial sobre visitantes extraterrestres estaba a la vuelta de la esquina. Koi analizó estas afirmaciones y encontró un repertorio consistente de razones dadas para tales pronunciamientos: un aumento percibido en la frecuencia de informes de OVNIs, un aumento percibido en la cobertura del tema OVNI por parte de los medios, un aumento percibido en la publicación de documentos oficiales relacionados con los OVNIs, información “privilegiada” publicada por informantes del gobierno y predicciones de psíquicos. Este juego de enganche y engaño, no es tanto una distracción poco sincera sino más bien una parte integral del fenómeno OVNI. Las demandas frustradas de divulgación sólo se suman al misterio que rodea a los objetos voladores no identificados. Y después de todo, ¿no es el misterio la cosa? Ah, y esa cita con la que comencé este artículo, no es de la semana pasada. Es del libro de Edwards, Flying Saucers—Serious Business, que se publicó en 1966. 

Entonces, veremos. O tal vez no.

Future Tense es una asociación de Slate, New America y la Universidad Estatal de Arizona que examina las tecnologías emergentes, las políticas públicas y la sociedad.

Traducción especial en español, para los Miembros del GEFAI, por Milton W. Hourcade, quien lleva 64 años dedicado a la investigación, estudio y correcta divulgación.

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