COMODORO LIANZA: MÁS CASOS DE PILOTOS

La publicación del Caso de la Fuerza Aérea Mexicana, de un C-26 A equipado con radar y cámara FLIR que sobrevoló Campeche el 5 de Marzo de 2004, y desató un sano debate para explicarlo, ha motivado más aportes.

En este caso, nos es grato reproducir íntegramente la carta que nos escribiera el Comodoro (R) Rubén Lianza, director de la CEFAe  de la Fuerza Aérea Argentina.

Investigador incisivo y aplicado estudioso de los casos a su consideración, este mensaje de nuestro querido amigo Rubén, adquiere realmente gran relevancia, porque --ratificando el criterio una vez expuesto por el Dr. J. Allen Hynek-- dice Lianza: "los pilotos también pueden fallar en su interpretación".

Esto tira por abajo la idea de que los pilotos son los mejores observadores, o unos de los mejores.

Aquí el texto del Comod. Lianza:
 

Queridos amigos:

Gracias a Heriberto [se refiere al también investigador y estudioso Heriberto Janosch]  por haberme puesto en el "loop" del análisis de este caso, que, por suerte resulta mucho mas simple de lo que en un principio me hubiera imaginado.

Especialmente después de ver el video infrarrojo tomado por el avión C 26-A de la FAM.  

De hecho está subido a youtube:  https://www.youtube.com/watch?v=020Wgbw-PcU

Sólo me bastó verlo una vez para darme cuenta que se trató de luces posadas en el suelo, a mucha distancia de la cámara. 

Hay tres elementos que confirman esta hipótesis:

1) La ubicación angular (a unos 30° por debajo del horizonte, según el indicador de actitud de la misma cámara Infrarroja)

2   2)La relación espacial entre ellos (mantienen sus distancias rígidamente constantes) y 
3) La velocidad angular con respecto al avión y sobre todo con respecto a las nubes que se interponen en el medio, 

Todos estos factores son suficientes para que un ojo experimentado en filmaciones diurnas y nocturnas, se dé inmediatamente cuenta de qué es lo que inadvertidamente han estado filmando aquellos muchachos.

Nota de color al final del audio:

Justo al final del video uno de ellos dice: "¿porqué nos vienen siguiendo?".  Comentario que me causa cierta ternura porque me recuerda muchísimo a una noche que íbamos con mi familia viajando en auto por una ruta con árboles a los costados y una hermosa luna en el horizonte.  Por supuesto que los árboles pasaban a una velocidad angular mucho mayor a la de la Luna, que parecía quedarse "parada" cuando encontrábamos un descampado sin árboles, pero tan pronto como aparecían árboles otra vez entre medio, mi hija menor me hacía exactamente la misma pregunta que este joven piloto... "Papi.. ¿porqué la Luna nos persigue?".  

Creo que el final del audio es, realmente una nota no solo de color sino que es una verdadera prueba de ingenuidad y por eso estimo que no merece mas comentarios.

Sin embargo he encontrado a este caso MUY VALIOSO, para probar el hecho concreto de que los pilotos también pueden fallar en su interpretación (especialmente aquellos que no han visto muchos objetos luminosos diferentes a la Luna en vuelo nocturno, lo cual es esperable,  porque luces raras no se ven muy frecuentemente volando de noche).  Y ejemplos de estos hay decenas, aunque yo simplemente mostraría otros dos, como para completar algo así como una tríada de ejemplos:

1) Caso Campo de Mayo 1972 :  

http://www.aeroespacio.com.ar/fenomenos-aeroespaciales/fenomeno-ovni-un-caso-enigmatico-esclarecido-por-la-faa-cefae/

y 2) el famoso CASO BARILOCHE de 1995, que publicaré el año que viene y que no solamente prueba lo mencionado mas arriba sino también una segunda teoría sobre el "elevado nivel de confusión que producen dos o mas elementos inusuales muy juntos en tiempo y/o espacio".

Noten que los tres casos (si también sumamos al de Campeche) tienen el mismo denominador común: "FUENTES DE LUZ EXTRAORDINARIAS QUE LOS PILOTOS NO ESPERABAN VER" y que, con toda seguridad  nunca habían visto antes. 

Hasta podríamos agregar un cuarto caso: el de la "bola de nieve" del 14 de Junio de 1980, un venteo de combustible de una tercera etapa del cohete portador de Cosmos 1188 que estaba a 2500 km de altitud y a mas de 3500 km de distancia en línea recta de los testigos en el cono sur.

En esa extraña circunstancia,  experimentados pilotos de la línea aerocomercial LAN (supuestamente "testigos calificados") declararon algo tan lejano a la realidad como: "el OVNI hizo una pasada frente al avión a 50,000 pies de altura. El brillante objeto amarillo se movía más rápido que nuestro  avión y "en un momento se colocó a la misma altura del avión y se acercó en un curso de colisión, finalmente ascendió abruptamente y desapareció en cuestión de segundos". (La Razón, Buenos Aires, 20 de junio de 1980).

Como muchos de Uds. saben,  yo mismo he tenido la suerte de presenciar ese venteo de combustible el 14 de Junio de 1980 desde las Sierras de Córdoba y sé perfectamente que el objeto no hizo absolutamente nada de lo que dijo el piloto de LAN, excepto  una sola cosa: que, efectivamente, iba mucho mas rápido que su avión (porque la nube de combustible iba con velocidad orbital).

Ese mismo avistamiento provocó que en el Aeropuerto Córdoba se cancelen las operaciones aéreas hasta que el objeto desapareció de la vista:

"En el aeropuerto  Córdoba, el OVNI causó que las operaciones se detuvieran durante varios minutos, ya que se observó siguiendo el patrón de aterrizaje de las aeronaves hacia el aeropuerto". (La Crónica, Buenos Aires, 15 de junio de 1980; Clarín, Buenos Aires, 16 de junio de 1980; La Razón, Buenos Aires, 16 de junio de 1980).

Lo que también sirve como prueba de que un Aeropuerto puede parar sus operaciones en base al avistamiento de algo que no necesariamente es un platillo volador (cualquier parecido con el caso Manises... es pura coincidencia).

Enseñanzas:  

1) es inexplicable que los muchachos de la FAM no hayan vuelto a salir la noche siguiente con el mismo avión y el mismo equipo para hacer un vuelo apuntando en la misma dirección y de esa forma corroborar que no se haya tratado de luces en tierra.

2) es igualmente inexplicable que la Fuerza Aérea Mexicana confiara plenamente nada menos que en el "experto" Jaime Maussán, tal vez con la secreta esperanza de que pudiera ofrecerles alguna ayuda. 

Esto me da la pauta de que algunos patrones de conducta ingenua en la relación Instituciones con civiles extra-institucionales parecen repetirse en mas de un país.

Creo que después de estos cuatro casos que aquí vemos por primera vez agrupados, podrían servir para que la gente revea seriamente el concepto de "pilotos = testigos calificados".  

Hasta aquí mis humildes opiniones sobre el susto que se pegaron los jóvenes tripulantes del C 26-A de la Fuerza Aérea Mexicana.

Muy cordiales saludos

Rubén Lianza

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De nuestra parte sólo nos cabe agregar que cuando un piloto cada tanto denuncia ver cosas extrañas en el cielo, termina por ser un testigo no confiable. Conocemos más de un piloto con esas características.

PRIMEROS COMENTARIOS SOBRE EL CASO CAMPECHE

Apenas publicada la informacion del caso de la Fuerza Aérea Mexicana sobre el Estado de Campeche, (Marzo 5 de 2004) 
surgieron comentarios. Y proceden de investigadores y estudiosos con muchos años de experiencia, y con criterios sólidos respecto al análisis de casos.
 

Así, nos han escrito Vicente-Juan Ballester Olmos y Heriberto Janosch desde España, y Leopoldo Zambrano Enríquez desde México. Todos muy queridos y apreciados amigos y colegas.

Hacen referencia a un trabajo realizado oportunamente por un ex-piloto comercial mexicano, el Capitán Alejandro Franz donde atribuye las imágenes obtenidas con la cámara FLIR a pozos petrolíferos en el campo marítimo de Cantarell. 

Asimismo, se refieren a un estudio publicado en el Anuario de Cuadernos de Ufología, editado por la Fundación Anomalía (España) No. 30, 3ª. Época, de 2004, ejemplar que poseemos, donde el acontecimiento aparece analizado entre las páginas 134 a 159.

Del estudio participaron los españoles V.J. Ballester Olmos y Manuel Borraz, el argentino Heriberto Janosch, el brasileño Kentaro Mori, y el mexicano Ing. Luis Ruiz Noguez.

Todos estos estudiosos coinciden con el Cap. Franz de que tanto el radar de abordo como la cámara FLIR simplemente registraron las antorchas de los pozos de petróleo del complejo de Cantarell. 

La imagen que sigue ilustra esta conclusión:


El punto importante a juicio de estos colegas es que la cámara FLIR apuntaba hacia el W-NW "exactamente donde está ubicado el complejo de pozos petrolíferos de Cantarell". 

Sin embargo, en la página 158 del artículo en Cuadernos de Ufología, hay una queja respecto a que el piloto viró hacia el Este. No obstante, siguieron detectando las antorchas de los pozos petrolíferos.

El piloto, Comandante Magdalena, dijo al respecto: "cuando cancelamos todo y dimos vuelta hacia el lado contrario, los objetos a su vez giraron y comenzaron a seguirnos".

Cabe pensar que lo de "los objetos a su vez giraron y comenzaron a perseguirnos" es una apreciación subjetiva. La realidad sería que los blancos captados por el FLIR quedaron a espaldas del avión.

Seguimos abiertos a los comentrios de otros lectores.

Esta es una página donde con honestidad encaramos el tema de los Fenómenos Aéreos Inusuales sin prejuicios ni dogmatismos, y promovemos estudiar, analizar y hacer pensar.

Lo que importa es llegar a la verdad siempre.

EL CASO DE LA F.A.M. EN CAMPECHE: EL MISTERIO CONTINÚA


El caso de la Fuerza Aérea Mexicana, ocurrido el 5 de Marzo de 2004, tuvo en vilo a la tripulación de un avión Cesna S-26 A equipado con radar AN / PS 
143 B V 3  y cámara FLIR Star Safire II adosada en la base del avión.


La tripulación estaba integrada por el Mayor Magdaleno Castañón Muñoz [algunas versiones le citan como Magdaleno Jasso Núñez] (piloto);--en el centro de la imagen; el Teniente Germán Marín Ramírez (operador de radar); --a la izquierda de la imagen;  y el Teniente Mario Adrián Vázquez Tellez (operador de FLIR) –a la derecha de la imagen.

Llevaban como misión detectar la presencia de aeronaves dedicadas al narcotráfico.



Para ello utilizaron el radar de que estaba equipado el avión.




Y la cámara FLIR (Forward Looking Infrared Radiometer – Radiómetro Infrarrojo de Observación hacia Adelante)
 

Lo que apareció durante el vuelo fue captado por ambos aparatos. 

Consideramos importante para analizar el caso, tener en cuenta ciertos datos básicos, y conocer ciertos instrumentos de abordo.


En la navegación tanto aérea como marítima las distancias suelen medirse en millas náuticas (NM), por definición la NM es un minuto de longitud en el ecuador y equivale a 1852 metros o 1,15 millas terrestres.
La velocidad se mide en nudos (KNT) que es el equivalente a cuantas NM se recorrerían en una hora (1knt=1NM/h).


Aquí un indicador de velocidad aerodinámica, y ejemplos de indicador de dirección.







Las imágenes que se presentan en video más abajo pertenecen al FLIR.
Pero antes, y para analizar el caso adecuadamente, es necesario saber cómo leer la imagen del FLIR. He aquí la guía.



 

Nos permitimos llamar la atención especialmente al transcurrir del tiempo, marcado abajo a la derecha, y al diálogo de los tripulantes.

En tal sentido resultan altamente significativas las siguientes instancias:



A los 13:56 minutos: “Arriba de nosotros está”. 
  


A los 22:54 minutos: “Hay uno a la 1. Se puede checar por  la ventana. Tenemos uno a la 1 a 19 millas, 95 de rumbo y 52 de velocidad. A las 9 hay dos”.


A los 25:40 minutos: “Está arriba de nosotros a la 1 de nuestra posición. 10 millas de distancia, 52 de velocidad”.


A los 27:55 minutos: “Lo tengo a las 3 de nuestra posición, a 7.1 millas. Se está alejando rumbo 182”


Se ha pretendido explicar el caso vinculándolo a pozos de petróleo en el complejo petrolífero Cantarell, en el Estado de Campeche que sobrevolaba el avión militar; siguiendo el modelo del caso español ocurrido en Manises, donde se dio esa explicación años después, y cuando los tripulantes del avión en cuestión ya habían fallecido, en un típico análisis de escritorio, que no en una investigación de campo oportunamente realizada, entrevista con testigos, etc. La explicación de Manises es –por decir lo menos—forzosa. 


Los pozos petrolíferos están obviamente abajo, cercanos a la superficie del mar.  Lo único que podría explicar una detección de calor por el FLIR, y detección por el radar de abordo, además de verlos “arriba”, es de haber ocurrido una inversión de temperatura, lo que daría como resultado imágenes reproducidas por las capas atmosféricas que obrarían como espejos.


Pero si esto fuese así, habría que contar no sólo los 11 fenómenos que vieron desplazarse de izquierda a derecha en columna, sino que tendrían que haberse detectado fenómenos menores, como las mismas luces potentes que iluminan las plataformas petrolíferas.


 









Vista de la plataforma Akal y mapa de las plataformas petrolíferas del complejo Cantarell.


El caso, por craso error, luego de tenerlo guardado por meses, le fue entregado al charlatán televisivo Jaime Maussán, presuntamente “investigador” del tema OVNI. Y claro, eso no sirvió para nada, porque no hubo investigación propiamente dicha del caso, sino que se dio como originado por Objetos Voladores No Identificados, sin más.

Finalmente, el video oficial de la Fuerza Aérea Mexicana, para que los lectores lo vean, lo escuchen con atención, y saquen sus propias conclusiones, las que nos agradaría recibir a manera de comentarios para publicarlos. Hacer click en la imagen para ver el video completo.
  






Agradecemos muy especialmente al colega investigador mexicano Salim Daniel Sigales Montes por habernos hecho llegar el video de la SEDENA y valioso material referido a este acontecimiento.